Vox se interpone en el pacto entre PP y Ciudadanos en Andalucía

Los equipos negociadores de Partido Popular y Ciudadanos, encabezados por Juanma Moreno (c) y Juan Marín (al fondo). / Efe

Marín insiste en la vía «constitucionalista» para involucrar al PSOE, pero el PP lo descarta

CECILIA CUERDOSevilla

El apoyo de Vox al «gobierno del cambio» en Andalucía es un peso que en Ciudadanos no parecen dispuestos a soportar, al menos sin protestar. La segunda reunión entre la formación naranja y el PP concluyó ayer sin acuerdo programático por discrepancias «salvables» en torno a la corrupción y regeneración democrática, pero con un muro que amenaza con hacerse más alto a causa del cierre de Ciudadanos en torno a la elección del tercer invitado al acuerdo. Juan Marín sigue apostando por el PSOE, lo que denomina «la vía constitucionalista», pero el líder popular, Juan Manuel Moreno, lo rechaza de plano. «No se puede hacer el cambio con aquel a quien se quiere cambiar», resaltó.

El reloj sigue corriendo, y el día 27 deberá estar cerrado un acuerdo al menos para la composición de la Mesa del Parlamento, que el PP, no obstante, considera indesligable del acuerdo de gobierno. Pero para ello, antes deben completar el acuerdo programático, por lo que se han emplazado a verse de nuevo en 48 horas y zanjar los flecos pendientes. Según avanzó el líder naranja al concluir las dos horas de reunión, «el acuerdo es complicado, bastante difícil» debido a que hay diferencias en apartados «importantes». Por ejemplo, la eliminación de aforamientos, que los populares quieren que se haga con carácter nacional frente al carácter regional que propone Cs; la reforma de la ley electoral o la limitación de mandatos.

No obstante, Marín concedió que «se pueden limar y puede haber cierta facilidad para el acuerdo». Es más, ambas formaciones trabajan ya en un calendario con las medidas de los primeros 100 días de gobierno. «Hay un sustancial avance tras el trabajo de los últimos días», coincidió Moreno, resaltando además el «alto nivel de coincidencia en nuestros programas». Frente a la cautela de Marín, el líder popular apremió para cerrar el pacto de forma urgente, «porque la parálisis está afectando a nuestra tierra», apuntando a que todavía queda tiempo «suficiente» antes del día 27 para hallar puntos de encuentro. A Génova le interesa que el pacto con Ciudadanos salga bien y que el Gobierno en Andalucía se demuestre eficaz, porque en la dirección nacional consideran que restan «pocos meses» para las elecciones autonómicas y locales y es vital demostrar antes que la alianza de la derecha es solvente. De ahí también que quieran que el primer consejo de gobierno lleve medidas potentes, como la bajada de impuestos o eliminación de algunos tributos.

Pero el principal escollo continúa en la elección del socio preferente. El PP admite las conversaciones «informales» con Vox -cuyo líder nacional Santiago Abascal estuvo precisamente ayer en Sevilla-, una opción que pone de los nervios a Cs, más tras las presiones de sus socios europeos para desmarcarse de la ultraderecha. Por eso, Marín insiste en la «vía constitucionalista» y en que su único acuerdo posible es con los populares. «Es un momento en el que hay que mirar con visión de Estado y tienen que asumir la derrota después de 40 años de gobierno -espetó a los socialistas-, que asuman lo que los andaluces han votado, que es un cambio en Andalucía».