Torra y la Generalitat plantan al rey Felipe VI en el salón Gastech de Barcelona

El rey Felipe, durante el acto. / Efe I EP

El presidente catalán anunció en junio que rompía relaciones con la Casa Real

CRISTIAN REINOBarcelona

Quim Torra mantiene su pulso contra el rey Felipe VI. La Generalitat ha plantado esta mañana al jefe del Estado, en la inauguración del salón Gastech, en la Fira de Barcelona, en L'Hospitalet de Llobregat. Ni el presidente de la Generalitat ni ningún consejero de su gabinete ha acudido al acto de puesta en marcha del salón y la representación del Ejecutivo catalán se ha reducido a un director general. Sí han acudido, en cambio, la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, la delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera y la alcaldesa de L'Hospitalet, Nuria Marín.

Se trata de la primera visita del Rey a Cataluña desde la Diada de la semana pasada. La última vez que el Monarca se desplazó a Cataluña fue en el mes de agosto con motivo de los actos de recuerdo a los atentados de hace un año en La Rambla de Barcelona y en Cambrils (Tarragona). Torra no dejó de saludar al Rey en aquella ceremonia, pero por contra le hizo un desplante al acudir al acto junto a la mujer del exconsejero Quim Forn y recordarle la existencia a su juicio de «presos políticos». La plaza de Cataluña, donde se celebró la ceremonia, apareció con una gran pancarta que rezaba que el Rey no era bienvenido a Cataluña. Nadie en el Gobierno catalán ni en el Ayuntamiento de Barcelona dio la orden para su retirada.

Torra anunció el pasado mes de junio que la Generalitat rompía relaciones con la Casa Real. Esto implica que el Ejecutivo catalán no invitará a sus actos al jefe del Estado y no acudirá a los eventos que la Casa Real organice en suelo catalán. Torra censura de esta manera al Rey el discurso que pronunció hace un año, el día 3 de octubre, días después del referéndum, que advirtió de que, ante la situación «de extrema gravedad», los «legítimos poderes del Estado» deben asegurar «el orden constitucional», y acusó a las autoridades de la Generalitat de una «deslealtad inadmisible» y de «dividir la sociedad catalana». El independentismo ha situado al Rey como el centro de sus críticas a España, una vez el PP ha salido del Gobierno central. Le acusan de impulsar el 155 y de avalar las cargas policiales del 1-O.

Puigdemont sitúa la independencia catalana dentro de 20 o 30 años

Ducha de agua fría para el independentismo. Cuando no ha pasado ni una semana desde la última manifestación de la Diada, en la que uno de los oradores, el abogado del expresidente de la Generalitat, vaticinó que Cataluña será independiente el año que viene, Carles Puigdemont pronosticó hoy que la secesión no llegará antes de 20 o 30 años. Una generación entera. Ese es el periodo de tiempo que prevé permanecer en Bruselas sin poder regresar a España, mientras siga huido de la justicia.

El expresidente de la Generalitat, que durante su mandato se propuso situar a Cataluña en la preindependencia en solo 18 meses, apuntó no obstante que hoy Cataluña es más independiente que hace un año y que el pueblo catalán ya es de facto una realidad política. Lo hizo en una entrevista al diario flamenco 'Het Belang van Limburg', que puede marcar un punto de inflexión en las declaraciones de los líderes del secesionismo catalán, que llevan años afirmando que la ruptura está a la vuelta de la esquina.

Algunos dirigentes secesionistas ya han empezado a levantar el pie del acelerador. Gabriel Rufián abogó por «pinchar la burbuja del independentismo mágico». Aunque hace un año, él mismo fue uno de los responsables de que Puigdemont no convocara elecciones y se decantara por la declaración unilateral después de acusar al expresidente de traidor. Joan Tardá decía que estaba en el Congreso para unos meses y ahora ve «estúpido» creer que se puede imponer la independencia al 50% de la ciudadanía.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos