Ciudadanos asume las exigencias de Vox para desbloquear la investidura en Madrid

La portavoz de Vox en la Comunidad de Madrid, Rocío Monasterio, muestra el documento. / Foto: EFE/Vídeo: EP

La formación de Abascal presenta un documento con medidas en materia fiscal, educativa y migración, pero renuncia a revisar las leyes LGTBI

Ander Azpiroz
ANDER AZPIROZMadrid

La Comunidad de Madrid no irá a una repetición electoral. Esta amenaza quedó disipada este jueves después de que Ciudadanos aceptase las exigencias de Vox para desbloquear la investidura de la popular Isabel Díaz Ayuso al frente de un gobierno de coalición, en el que el liberal Ignacio Aguado ocupará la Vicepresidencia.

El documento presentado por la formación de Santiago Abascal presenta una batería de medidas en materia fiscal, educativa y de inmigración. Renuncia, como ya hizo en la Región de Murcia, a derogar las políticas LGTBI, aunque no por ello deja de poner en el punto de mira a este colectivo. Lo hace a través de un punto, aceptado tanto por Ciudadanos y el PP, según el cual el futuro Ejecutivo regional deberá ordenar «una auditoria de las subvenciones otorgadas en la última legislatura con el fin de garantizar que los fondos públicos no van destinados a entidades de carácter ideológico». Aquí, el partido de ultraderecha incluye, tal y como refleja en su programa, a las asociaciones «feministas radicales y LGTBI».

En cualquier caso, Vox rebaja considerablemente sus condiciones iniciales para apoyar a Díaz Ayuso y, en muchos casos, se limita a señalar iniciativas de carácter abstracto que, se insiste, se enmarcarán siempre dentro de la legislación vigente. Así, los de Abascal abogan por «eliminar o reducir al máximo todos los impuestos existentes en la Comunidad de Madrid», por añadir la palabra «natalidad» a la denominación de la Consejería de Asuntos Sociales y Familia, por «respetar la potestad de los centros educativos de adaptar los contenidos formativos al ideario del centro» o por «garantizar a las fuerzas de seguridad el acceso directo a la información de la administración regional sobre los extranjeros en situación irregular» según establece la Ley de Protección de Datos.

Aguado compareció poco después de que la líder de Vox en Madrid, Rocío Monasterio, hiciese públicas sus exigencias. Lo hizo para dar su visto bueno al considerar que ninguna de las medidas propuestas es incompatible con el acuerdo que ya firmó su partido hace un mes con el PP. Desde Ciudadanos se mantiene que no se ha negociado con la ultraderecha ni existe un pacto de Gobierno, algo que podría ser muy mal recibido en parte de su electorado y sus socios europeos. «Frente a las políticas de bloqueo de Sánchez y de Iglesias, frente a esa España bloqueada, en la Comunidad de Madrid va a haber Gobierno, un Gobierno de centro liberal que se va a poner en marcha en los próximos días», señaló el futuro vicepresidente madrileño.

El modelo andaluz

Tras este acuerdo, la Comunidad de Madrid se suma a la Región de Murcia y Andalucía, donde PP y Ciudadanos gobiernan en coalición con el apoyo externo de Vox. Los de Abascal empezaron por pedir su entrada en el Consejo de Gobierno al frente de áreas como Familia o Educación, aunque poco a poco fueron rebajando el listón de sus reivindicaciones ante las reiteradas negativas de Ciudadanos. Pese al apoyo a la investidura, que podría llevarse a cabo ya la próxima semana, Monasterio señaló que su grupo parlamentario ejercerá como oposición en la Asamblea madrileña. Con cuatro años de legislatura por delante, Díaz Ayuso y Aguado deberán sentarse sí o sí para aprobar medidas de calado como los Presupuestos regionales.

La futura presidenta regional agradeció a Ciudadanos y Vox sus esfuerzos para «solventar los escollos lógicos» de una negociación de este tipo. «Lo importante al final ha sido lo que nos une, hemos dado ejemplo de entendimiento y lo que buscaba nuestro electorado es que no gobernara la izquierda», valoró Díaz Ayuso.

La derecha saca pecho por su capacidad para pactar

Las formaciones de centro derecha se felicitaron hoy por su capacidad para pactar, algo que contrastaron con las luchas por los sillones entre PSOE y Podemos. «Madrid tendrá un Gobierno de Libertad gracias al trabajo silencioso y riguroso de tres partidos que hemos puesto lo fundamental por delante de lo accesorio», presumió en las redes sociales el secretario general del PP, Teodoro García Egea.

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