Abatidos los asesinos del empresario burgalés asesinado en Venezuela

Vehículo 'Caprice' en el que viajaban los delincuentes/Alejandro Bracho/Panorama
Vehículo 'Caprice' en el que viajaban los delincuentes / Alejandro Bracho/Panorama

Los cuatro delincuentes de la banda 'Los Toyoteros' se enfrentaron a la policía venezolana, que los abatió en la carretera Williams, muy próxima a Ciudad Ojeda, lugar de residencia del empresario burgalés Sergio Santamaría

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

La policía venezolana ha abatido a cuatro miembros de la banda 'Los Toyoteros' a los que se les imputaba el asesinato del empresario burgalés Sergio Santamaría, del pasado 8 de febrero. Esta banda de piratas de carretera se enfrentó a los agentes de policía de la mancomunidad de Cabimas, situada en la Costa Oriental del Lago (Venezuela), y murieron en el intercambio de disparos que tuvo lugar este miércoles.

El suceso tuvo lugar en la carretera Williams, lugar preferido por los delincuentes para asaltar a los conductores que transitaban por la vía. Los ladrones se trasladaban en un vehículo Caprice verde, y cuando la Policía les dio el alto se dieron a la fuga. Metros más adelante se estrellaron contra piedras de gran tamaño y se bajaron del vehículo para atacar a los agentes. En el intercambio de disparos resultaron heridos y murieron después en el ambulatorio rural III El Lucero. Tras su muerte, los agentes intervinieron una pistola, dos revólveres y un rifle de gran calibre, según la información recogida en el periódico venezolano Panorama.

Además de en la carretera Williams, se les imputan numerosos asaltos en la vía de Lara Zulia, que utilizaba a menudo Santamaría para acudir a su residencia en Ciudad Ojeda. Precisamente, allí fue donde el pasado 8 de febrero, el empresario burgalés y su chófer, subidos en un vehículo Toyota -los preferidos por los Toyoteros- fueron tiroteados cuando trataban de huir.

Cabe recordar que el conductor, herido de bala en la cabeza, consiguió conducir durante 45 minutos hasta un hospital para que Santamaría fuera intervenido por dos heridas de bala. El empresario murió dos días después de ser intervenido y estabilizado, según denuncian sus familiares, a causa de la falta de medicamentos.

El Toyota de Sergio

Por otro lado, el intento de atraco que sufrió el empresario natural de Celadilla Sotobrín estuvo marcado por el vehículo en el que viajaba, un Toyota que había comprado hacía un año. La compra estuvo obligada por la falta de repuestos para todos los vehículos europeos y norteamericanos. Santamaría tenía, entre otros vehículos, un Mercedes E280 para viajar, pero lo tuvo que vender por los problemas de recambios a los que se enfrentaba ante cualquier avería. También los sufrió con Mercury (norteamericano) y por eso compró el Toyota, un vehículo asiático que predomina mucho más y que tiene más salida en el mercado latinoamericano. De hecho, 'Los Toyoteros' robaban los coches para después venderlos en Colombia.

El suceso también estuvo marcado por la participación del chófer. Santamaría había contratado recientemente un conductor para trasladarse, después de haber sido intervenido de una lesión de rodilla. Él fue quien trató de huir de estos piratas de carretera y quien trasladó al burgalés con una herida de bala entre el cuero cabelludo y el cráneo.

No obstante, todo pasó a pesar de las numerosas medidas de seguridad que Santamaría tomaba, especialmente tras el secuestro y posterior rescate con éxito de su hijo mayor en 2010. Según comentan sus familiares, Sergio cambiaba a menudo de coche, de itinerario y de horarios para que no pudiera ser sometido a un seguimiento por los delincuentes dedicados a los robos o secuestros.

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