Adiós a las señales de 100 km/h en carreteras convencionales

Imagen de la retirada de la última seña/BC
Imagen de la retirada de la última seña / BC

El subdelegado del Gobierno ha retirado la última de las señales de 100 km/h en Burgos, en vísperas de la entrada en vigor de la nueva limitación.

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Ya no queda ninguna. Las señales de 100 km/h en las carreteras convencionales de Burgos han desaparecido y la última se ha retirado esta misma mañana, en la N-I a la altura de Rubena (en la zona del aparcamiento de vialidad invernal). Y es que mañana entra en vigor la reducción a 90 km/h de la velocidad máxima en este tipo de vías, una medida que busca dotar de mayor seguridad a la circulación y reducir entre un 10% y un 16% la siniestralidad mortal.

El subdelegado del Gobierno en Burgos, Pedro Luis de la Fuente, junto con el jefe provincial de Tráfico, Raúl Galán, y personal de la Demarcación de Carreteras de Fomento, han retirado a modo simbólico esta mañana la última de las señales existentes, de modo que, a partir de mañana no habrá dudas. En todas las carreteras convencionales de Burgos la velocidad máxima será 90 km/h.

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La medida afecta en la provincia a unos 400 kilómetros de carreteras del Estado, dentro de un global de 5.500 kilómetros. Las vías de la Junta de Castilla y León y de la Diputación ya tienen como velocidad máxima los 90 km/h (algunas incluso 80 km/h y con tramos con límites inferiores). Además, entre las carreteras de la Red del Estado, hay muchos tramos con límites por debajo de los 100 km/h, así que el impacto real de la medida es mínimo, teniendo en cuenta la importante red de carreteras de la provincia.

El jefe provincial de Tráfico, Raúl Galán, la medida dará más seguridad en la circulación, así como mayor certidumbre a los conductores, que ya no dudarán si una carretera convencional es de 100 km/h o de 90 km/h. Además, el objetivo fundamental pasa por reducir la siniestralidad mortal, habida cuenta de que el 77% de los siniestros mortales registrados en 2018 tuvieron lugar en carreteras convencionales, y el exceso de velocidad fue una condición determinante.

Esta imagen se ha visto en diferentes puntos de la provincia durante los últimos días
Esta imagen se ha visto en diferentes puntos de la provincia durante los últimos días / BC

Los cálculos que maneja la DGT son que reduciendo en un kilómetro hora la velocidad se reducen un 2% los accidentes de tráfico con víctimas, un 3% los graves y un 4% los mortales. Así, con esta reducción se busca reducir entre un 10% y un 16% las víctimas mortales en España. La medida afecta a turismo y autobuses, mientras que camiones y furgonestas irán a 80 km/h.

Por su parte, el subdelegado del Gobierno ha recordado que, con esta medida, España se sitúa entre la mayoría de Estados de la Unión Europea que han aplicado reducción de las limitaciones de velocidad en este tipo de vías, siendo la tendencia mayoritaria la de 90 km/h. De la Fuente ha puesto el ejemplo que «una reducción de la velocidad de un 10% supondrá una bajada de la velocidad media del flujo del tráfico de aproximadamente un 2,5%. Por tanto, en términos prácticos, en un recorrido de 300 km, esto supondría una demora de menos de 5 minutos».