Arlanza confía en una vendimia de más de 800.000 kilos de uva

En apenas unas semanas se comenzará a vendimiar en Arlanza. /Agapito Ojosnegros
En apenas unas semanas se comenzará a vendimiar en Arlanza. / Agapito Ojosnegros

Las condiciones meteorológicas este año han sido mejores que en 2017 | La recolección se retrasará u nos diez días respecto a años anteriores

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

A falta de un mes para que arranque la vendimia en la Denominación de Origen Arlanza, las previsiones son buenas. O al menos, son mejores que las del año pasado. Y es que, las heladas de finales de primavera y la sequía vivida durante el verano mermaron mucho la cosecha de 2017, que se cerró con apenas medio millón de kilos de uva recogidos. Este año, sin embargo, la previsión es más optimista.

De hecho, una primera aproximación apunta a una vendima de «entre 800.000 y 1.000.000 de kilos», una cifra que se sitúa en los márgenes habituales de la denominación, aunque lejos del récord de los casi 1,5 millones de kilos recogidos en 2011.

La vendimia de 2017 se cerró con apenas medio millón de kilos

Según explica José Ignacio Marqués, técnico del Consejo Regulador, la meteorología este año ha acompañado en términos generales. Así, las intensas precipitaciones registradas en Burgos durante el invierno han aportado la humedad con la que no se contó el año pasado y el verano ha transcurrido por el camino ideal, más allá de algún episodio puntual. Y es que, la comarca de Arlanza no se ha librado del pedrisco ni de «alguna helada» registrada en mayo.

Asimismo, explica Marqués, las tan temidas plagas y enfermedades que tanto daño hacen a la vid cuando hay mucha humedad han aparecido de manera «puntual», debido, entre otras cuestiones, a la previsión de los viticultores, que han tratado debidamente los cultivos.

Con todos esos ingredientes sobre la mesa, el proceso de crecimiento y maduración de la uva se ha ido desarrollando sin mayores contratiempos y la vendimia se presenta razonablemente buena. «En general, la uva está muy sana, tiene buen calibre y buen grosor».

Retraso en la vendimia

Eso sí, las condiciones meteorológicas de un año hasta cierto punto «atipico» han condicionado el propio calendario. Así, la vendimia se ha tenido que retrasar unos diez días respecto a las fechas de los últimos años y se prevé que pueda comenzar formalmente «A finales de la segunda semana de octubre». Hasta entonces, los viticultores y bodegueros mantienen la vista fijada en el cielo. «Confiamos en que no pase nada» que pueda echar al traste todas las previsiones, subraya Marqués.

A partir de ahí, ya será labor de los bodegueros sacar el máximo rendimiento a la uva. Ahora mismo, la superficie controlada por el Consejo Regulador asciende a 320 hectáreas, lo que convierte a la de Arlanza en una de las denominaciones de origen más pequeñas de Castilla y León, con apenas 17 bodegas registradas.

Diferenciación

Esa circunstancia, sumada al hecho de que se encuentra «entre dos gigantes» como Ribera del Duero y La Rioja, obligan a la denominación de origen a buscar la excelencia para diferenciarse. «No podemos competir contra Ribera y Rioja», por lo que tenemos que «buscar la excelencia» para hacer visible una «marca de vinos de alta calidad», subraya Marqués.

Y en esas están. De momento, los caldos del Arlanza ya tienen un nombre y un hueco en el mercado de Castilla y León, así como en Madrid, Asturias, Cantabria y País Vasco. A partir de ahí, el Consejo Regulador está intenando consolidar la presencia de los vinos del Arlanza en mercados extranejros, como Alemania, Reino Unido, Polonia o Estados Unidos. En todos ellos se están intentando destacar los caldos de Arlanza en canales de distribución de productor gourmet, y aunque la evolución es positiva, las exportaciones apenas suponen un 8% del total de las ventas.

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