Los bibliotecarios de Burgos proponen mejoras en sus condiciones tras realizar un informe de su situación

Un momento de la presentación del informe/AIA
Un momento de la presentación del informe / AIA

La Asociación Profesional de Bibliotecarios de Burgos ha elaborado un estudio sobre «su realidad» y ahora quiere exponer sus conclusiones a las administraciones para mejorar su situación

Andrea Ibáñez
ANDREA IBÁÑEZBurgos

La Asociación Profesional de Bibliotecarios de Burgos ha dado el primer paso para «mejorar las realidades» de los bibliotecarios de la capital y la provincia burgalesa. Durante un año -justo cuando nació la asociación- han puesto todo su esfuerzo en realizar un estudio que deja al descubierto la situación del personal que trabaja en las bibliotecas de Burgos.

En casi 70 páginas, los bibliotecarios dan a conocer su realidad en el día a día a la sociedad, con la intención de mostrar las necesidades que tienen para contribuir en las mejoras en sus puestos y que los organismos actúen. En suma, «proponer medidas y abrir un diálogo con las administraciones pertinentes gracias a la radiografía que se realiza en este informe», han defendido Angélica Lafuente, Fernando Jérez y Fernando Izquierdo, miembros de la Junta Directiva de la asociación

Los datos para dar forma al estudio han sido recabados en 46 bibliotecas de Burgos - la Biblioteca Pública del Estado, Municipal de Burgos y de la provincia, las de los Centros Cívicos, la Universitaria y las escolares- y además, se ha contado con la participación de 160 profesionales.

Angélica Lafuente, vicepresidenta de la asociación, ha explicado las conclusiones extraídas de este informe. La necesidad de adecuar las categorías de los profesionales, y de los requisitos exigidos en las convocatorias y en los contratos, a las tareas de una biblioteca moderna. Además, en la gran mayoría de contrataciones, los puestos se cubren con personal de formación superior al requerido, ha explicado. Por otro lado, denuncian la precariedad laboral y piden una mejora salarial, amén de una modificación de horarios que facilite la conciliación de la vida laboral y familiar y de la creación de «presupuestos específicos para recuperar lo perdido en los años de crisis y afrontar nuesvos retos».