Bombera voluntaria, una vocación sin género

De los 164 bomberos voluntarios que hay en la provincia solo hay dos mujeres. /BC
De los 164 bomberos voluntarios que hay en la provincia solo hay dos mujeres. / BC

Erkuden Hortigüela es la primera presidenta de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Burgos | Solo hay dos féminas en un grupo de unos 164 bomberos voluntarios

Aythami Pérez Miguel
AYTHAMI PÉREZ MIGUELBurgos

Después de unos 23 años se ha renovado la cúpula de la Asociación de Bomberos Voluntarios de la provincia de Burgos. Por primera vez desde que se conformó esta asociación, al frente de la misma se encuentra una mujer. Erkuden Hortigüela es la primera presidenta de esta organización de bomberos voluntarios, esas personas que, sin ser profesionales de esta ocupación se forman y ceden su tiempo para ayudar en aquellas emergencias en las que se les precisa.

Como explica Erkuden, la directiva de la asociación no se había renovado hasta ahora porque «nadie quería que cambiase, han realizado un trabajo excelente y se les quiere mucho pero no han querido volver a optar al cargo porque ya están cansados». La actual directiva la componen Erkuden Hortigüela como presidenta, Alberto González como secretario y tesorero, Diego López como vicepresidente y Carlos Pascual como vocal.

Ella es la única mujer de la directiva pero ya es un gran paso en cuanto a la visibilidad de las féminas entre los bomberos voluntarios. De unas 164 personas que conforman esta asociación en la provincia de Burgos, solo dos son mujeres. La primera es Erkuden, del Parque de Bomberos Voluntarios de Salas de los Infantes, la otra es Nieves Martínez, del parque de Villasana de Mena.

Erkuden es viligante municipal en el Ayuntamiento de Salas de los Infantes y lleva cerca de 17 años como bombera voluntaria. Decidió meterse en este cuerpo porque, cuando se lo comentaron en Salas de los Infantes, le pareció «muy bonita la labor de ayudar a los demás». Está ilusionada por ser la primera presidenta y por ayudar a visibilizar a la mujer en un cuerpo en el que aún se la sigue considerando foránea. Reconoce que como presidenta de la asociación no ha sufrido ningún tipo de discriminación pero no fue así en los comienzos.

Nada ha sido fácil para las mujeres fuera de las profesiones mal asignadas tradicionalmente al género femenino y esta no es una excepción. Erkuden reconoce que, al principio, se sintió discriminada y apartada, «incluso tuve que reivindicarme en público. En cambio, esto no le pasó a mi compañera Nieves». Una frase la acompañó, y lo sigue haciendo, en esos momentos en los que su condición de mujer supone un problema para las mentes machistas que siguen presentes en la sociedad: «mira hija, en mi casa las cosas se hacen por tener dos manos y dos pies, y no por ser hombre o mujer», le dijo en una ocasión su padre. Así, Erkuden, al igual que Nieves, han ido derribando barreras, prejuicios y otros parámetros impuestos por una sociedad patriarcal. Cuando se tiene una vocación férrea y convincente, no hay condición que se interponga y, mucho menos, género.

«La realidad de mi experiencia como bombera es que he demostrado durante 17 años que, con mi estatura, he sido vigilante municipal y bombera. Es buenísimo tener a alguien pequeño como bombero porque, muchas veces, yo era la única que cabía por las ventanas pequeñas de los coches o mi mano era la más pequeña y la única que cabía para cortar los pedales de los coches donde quedaban atrapados», apunta. Ahora, como presidenta de la Asociación de Bomberos Voluntarios de Burgos, se evidencia que la lucha, aunque puede resultar agotadora, es el único camino para «conseguir lo que te propongas. Por eso las mujeres no se tienen que dar por vencidas». Las leyes, los estándares están para cuestionarlos e intentar mejorarlos, es la reflexión de esta bombera voluntaria, «mientras el hombre decida por nosotras, no habrá igualdad».

Nuevos objetivos

La decisión de ser bombero voluntario revela cierto grado de heroísmo y un espíritu que quiere brindarse a otros. Se necesita vocación de servicio y ciertas dosis de adrenalina por la sangre. Erkuden señala que la anterior junta directiva logró muchas mejoras en las condiciones de este cuerpo. «Tuvieron que negociar mucho e insistir pero lograron mejoras en formación, seguros y dotaciones. Nos han dejado un camino más fácil», reconoce.

Ahora, como presidenta de esta asociación seguirá pidiendo que se les imparta formación en aquellas materias en las que están más atrasados, como cursos en caso de accidentes de vehículos híbridos o eléctricos, problemas con la avispa asiática, rescates en altura y en montaña y orientación en el monte. Erkuden considera «un error» que «estos cursos de nuevas necesidades no sean obligatorios para todos los bomberos voluntarios. Reciclarse y obtener nuevos conocimientos es fundamental».

También reivindicarán que se aclare la normativa en materia de intervención en fuegos forestales y que se aumente su cobertura en el seguro «porque asumimos más riesgos que otros trabajadores de la Diputación», entidad de la que dependen los bomberos voluntarios.