Burgos cierra la cosecha del cereal con 1,6 millones de toneladas y precios irregulares

La cosecha se cierra con algo de retraso/Antonio Quintero
La cosecha se cierra con algo de retraso / Antonio Quintero

Las organizaciones agrarias reconocen que la campaña ha sido buena, pese a las lluvias, los granizos y las enfermedades, y piden sensatez en las ventas

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Ahora sí que sí se puede dar por concluida la cosecha del cereal en Burgos. La campaña de 2018 ha ido retrasada casi 20 días, como consecuencia de unas condiciones meteorológicas que han hecho temer pérdidas mayores de las que finalmente se han registrado. Puede que quede alguna tierra aún por cosechar, pero su peso en el cómputo provincial es «insignifcante», así que ya se puede hacer una primera aproximación a la espera de los datos oficiales de octubre.

De este modo, la cosecha del cereal ha dejado en Burgos 1.675.000 toneladas de trigo, cebada, avena y centeno, lo que supone duplicar la producción del pasado año. Esos son los cálculos que manejan desde la Alianza por la Unidad del Campo UPA-COAG para las 376.500 hectáreas sembradas en la provincia, y que dejan buen sabor de boca aunque no tanta alegría como la que se traslucía al inicio de la campaña.

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Gabriel Delgado, de UPA-COAG, destaca que la cosecha se ha desarrollado sin incidentes especiales, sin grandes incendios, más allá de las inclemencias meteorológicas que han condicionado, y mucho, la producción en algunas zonas de Burgos. Por ejemplo, el granizo de julio en el Valle de Valdelucio arrasó con las cosechas, y las lluvias de principios del verano encharcaron muchos terrenos y ocasionaron no pocas enfermedades en los cultivos.

A ello se suma un arranque de temporada con la tierra muy seca, recuerda Felix Arribas, de UCCL así que las plantas han sufrido bastante. Por ese motivo, la cosecha no ha sido «todo lo bueno que se creía que iba a ser», sorprendiendo incluso a los agricultores, que son los que están al cabo del campo. Además, los resultados han sido un tanto irregulares, pues en La Bureba o en la zona de Santa María del Campo se ha tenido una muy buena cosecha, pero no tanto en otras zonas.

Precios dignos

Lo que hay que conseguir ahora son unos precios dignos. Arribas explica que las ventas arrancaron mal, luego los precios han repuntado y, ahora, han vuelto a caer. «A ver si se consigue una estabilidad y unos precios justos», pues en estos momentos solo dan para cubrir gastos «y poco más». Mientras, Gabriel Delgado pide sensatez a los agricultores y que gestionen con sentido común su «negocio».

Si la oferta es elevada, se tiran los precios, ha apuntado. Así que la recomendación es que vayan vendiendo de manera escalonada a lo largo de todo el año, para ser ellos los que controlen el mercado. También les aconseja que hagan oídos sordos a los rumores y a las amenazas, que defiendan su producto y la calidad del mismo para exigir un precio digno. Vender rápidamente puede ser un buen negocio, si se consigue un precio elevado, o una decisión errónea si los precios bajan.

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