Burgos cuenta con más cerdos que personas

Dos ganaderos controlan una piara de cerdos./José Utrera / R. C.
Dos ganaderos controlan una piara de cerdos. / José Utrera / R. C.

El censo porcino de la provincia aumenta un 31,2% entre 2013 y 2018

Burgos Conecta - ical
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En la provincia de Burgos, por cuarto año consecutivo, hay más cerdos que personas. El censo porcino de noviembre de 2018 está formado por 467.418 animales, según los datos de Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que ha recogido Ical.

La explotación ganadera de cerdos ha experimentado un crecimiento del 31,2% en los últimos cinco ejercicios completos. En 2013 vivían 356.149 animales de este tipo en las tierras burgalesas, aunque el número más alto del lustro se registró en mayo de 2018, cuando hubo 490.242 cerdos en las granjas de la provincia.

El crecimiento del censo en Burgos entre 2013 y 2018 está ligado al que se ha producido en el mismo quinquenio en Castilla y León, que ha crecido en un 24,2% hasta los 4,1 millones de animales porcinos. Esta cifra mantiene a la comunidad en la tercera de España con la cifra más alta, solo por debajo de Aragón (ocho millones) y Cataluña (7,7 millones).

Segovia encabeza la región

Dentro de la autonomía, Segovia es la provincia con más cerdos (1,2 millones), seguida de Salamanca (605.867) y Soria (500.068). Burgos es la cuarta con más animales de este tipo y, como curiosidad, no es el único territorio que cuenta con más cerdos que habitantes. Solo en León, Palencia y Valladolid residen más leoneses, palentinos y vallisoletanos que cabezas de ganado porcino.

El presidente de la Federación de Asociaciones de Productores de Ganado Porcino de Castilla y León (Feporcyl), Miguel Ángel Ortiz, reconoció el auge que está experimentando el sector del porcino de capa blanca, además de que ratificó que la previsión es que se mantenga esta tendencia en los próximos años, dado que las condiciones son óptimas para ello. «El cerdo está creciendo a un ritmo adecuado y de forma sostenible», lo que hace posible hablar de «un futuro prometedor».

Además del crecimiento en materia exportadora, Ortiz puso de relieve el territorio «excepcional» con el que cuenta Castilla y León, donde los purines que se obtienen del cerdo son resultan muy beneficiosos para el terreno. Además, en la comunidad «cabe mucho». Por ello, el presidente de Feporcyl reconoció que si en Castilla y León somos «tontos», el sector tendrá capacidad para crecer «mucho», pero si somos «inteligentes», tendrá potencial para crecer «mucho más».

Según Ortiz, Castilla y León cuenta con un campo «necesitado de abono» y territorio suficiente como para ubicar las granjas porcinas a una buena distancia para que no estén amontonadas unas sobre otras y se generen problemas. «Somos los primeros interesados en que el crecimiento sea sostenible», aclaró Ortiz, quien sumó el interés de los ganaderos que «quieren invertir y emprender, y se ve futuro», auguró.

Todos estos ingredientes están generando «un escenario perfecto» para que el sector porcino mantenga su crecimiento y «mucho más» en los próximos años, porque se estima que se puede cifrar en un 20 por ciento la ocupación actual del sector respecto a las posibilidades totales con las que cuenta.

Críticas

Al margen de este desarrollo, desde Ecologistas en Acción se ha denunciado el daño medioambiental que provocan este tipo de instalaciones, que además de olores, gases contaminantes y problemas de abastecimiento en algunos municipios, genera contaminación en las aguas subterráneas que puede perjudicar a la salud y empeorar la fertilidad del suelo.

La concentración máxima permitida de nitratos en las aguas de consumo público en los países de la Unión Europea es de 50 miligramos por litro. En Castilla y León eran 67 los municipios que superaban ese límite hace ocho años, mientras que hoy este dato ha crecido hasta los 703, según el proyecto de decreto de zonas vulnerables a la contaminación de las aguas por nitratos elaborado por la Junta de Castilla y León.

Al respecto, desde Feporcyl estimó la posibilidad de que se esté haciendo un diagnóstico erróneo y, por ello, en la búsqueda de soluciones, y con ello «cargarnos un sector en aumento» porque en zonas como La Bureba o en Gómara (Soria) hay contaminación por nitritos a pesar de que «no hay ni un solo cerdo». Por eso, Ortiz instó a «buscar el problema de raíz» para poder atajarlo, al tiempo que incidió en que el sector del porcino «nunca se ha apartado de tratar los purines de la forma más adecuada», sentenció.