Burgos lidera la caída en la siniestralidad vial en Castilla y León con diez fallecidos menos que en 2018

Imagen de una accidente mortal en Valle de Tobalina/BC
Imagen de una accidente mortal en Valle de Tobalina / BC

Las carreteras burgalesas han registrado 7 accidentes con 7 fallecidos, sin que se haya registrado ninguna víctima mortal en el corredor AP-1/N-I en lo que va de año

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Las estadísticas no dejan de ser números. Detrás de cada caso hay una vida humana, una historia, una familia a tener en cuenta. Sin embargo, siempre es positivo hablar de datos cuando estos demuestran una reducción en el número de fallecidos en las carreteras de la provincia. En concreto, Burgos ha registrado siete muertos por accidente de tráfico en lo que va de 2019, frente a los diecisiete que se acumulaban a estas alturas del año en 2018, según los últimos datos actualizados de la Dirección General de Tráfico (DGT).

El dato muestra la caída más importante de toda Castilla y León, si bien es cierto que los diecisiete fallecidos de 2018 fueron también la cifra más alta de la región, frente a datos de cinco o siete muertos, como los registrados en Segovia o Palencia en la comparativa del pasado año. Ahora, la provincia que acumula menor número de fallecidos es Segovia, con cuatro, seguida de Palencia con cinco y de Soria con seis. Con más víctimas mortales que Burgos se sitúa León con catorce, Valladolid con doce o Salamanca con diez.

Igual que Burgos lidera la reducción en el número de fallecidos, también lo hace en el caso del número de accidentes con víctimas mortales, con siete frente a los catorce del año pasado, el dato más alto entonces, en 2018. En los accidentes registrados se han contabilizado también una víctima hospitalizada y dos leves, frente a las cuatro y las diez, respectivamente, del año pasado.

En Castilla y León, Segovia ha registrado la menor cifra de accidentes con fallecidos, tres, seguida de Salamanca y Palencia con cinco cada una. A la cabeza, León con trece siniestros y Valladolid con doce. La comunidad ha registrado este año 63 accidentes de tráfico con 74 víctimas mortales, lo que supone diecinueve fallecidos menos que en el mismo periodo de 2018.

Y todo, puntualizan desde la DGT, teniendo en cuenta que las víctimas mortales se computan a 24 horas del accidente, no más tarde. Y teniendo en cuenta que se trata de siniestros interubanos.

Además, de los datos actualizados ofrecidos por la DGT se desprende que el corredor AP-1/N-I continúa sin registrar ninguna víctima mortal, un hecho histórico para las carreteras burgalesas. Desde la liberalización de la autopista, la nacional ha mermado el tráfico, se ha librado de los camiones y, por consecuencia, ha bajado la siniestralidad. En la AP-1 se ha registrado el efecto contrario, si bien los accidentes no son tan graves como los que se registraban en la N-I pues la velocidad se ha moderado.

Además, ahora, se ha sacado de la estadística al camionero fallecido el 19 de julio en la AP-1, en Monasterio de Rodilla, pues el accidente no fue la causa de la muerte sino la consecuencia, como ha confirmado la autopsia practicada.