Burgos se pone en pie de guerra por los menús precocinados e insanos de Atención Primaria

Imagen de los menús ofrecidos este fin de semana/BC
Imagen de los menús ofrecidos este fin de semana / BC

La recuperación del servicio de manutención para las guardias de los centros de salud se estrena con precocinados, productos caducados y sin alternativas para los alérgicos | Los presionales sanitarios reclaman a la Junta que rescinda el contrato con la concesionaria del servicio

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Si no quieres sopa, toma dos tazas. Los médicos, enfermeros y demás personal sanitario que, durante este fin de semana, han tenido que hacer guardia en los centros de salud de Burgos no daban crédito el pasado viernes a lo que veían sus ojos. Se estrenaba el servicio de manutención, recuperado tras tres años de intensa lucha, y lo hacía por todo lo alto y sin dejar indiferente a nadie.

Comida procesada y precocinada, alimentos caducados, poca fruta y dura, yogures de los que no necesitan refrigeración y ... agua del grifo. Este ha sido el menú ofertado por la Consejería de Sanidad, a través de la empresa Vitarest, adjuditaria del contrato para la prestación del servicio de catering frío, y que no cumple para nada con lo estipulado en el mismo, explican desde el Sindicato de Enfermeía SATSE.

El contrato establece un servicio de «línea fría», explica Silvia López, secretaria provincial de SATSE Burgos, que consiste en producir y enfriar los alimentos rápidamente, manteniéndolos a una temperatura máxima de tres grados positivos y, justo antes de consumirlos, regenerarlos. Esto no tiene nada que ver con los productos procesados recibidos en los centros de salud, de una conocida marca de prococinados, que además presentan alto contenido en sal y grasas saturadas.

«Lo primero que les decimos a nuestros pacientes en la consulta es que eviten este tipo de productos, que tienen mucha sal y grasas saturadas», insiste López, quien «no entiende cómo se les puede obligar a consumir estos alimentos nocivos para la salud». De hecho, algunos profesionales no los han comido, han tenido que llevar sus propios alimentos de casa o buscar otras alternativas.

Y es que no solo han llegado producto procesados, en algunos casos se han servido caducados o abiertos y algunos profesionales han tenido que buscarse la vida para comer pues el servicio ha llegado con retraso, fuera de las horas de comida, lamenta López. Ha habido equívocos a la hora del reparto y han faltado alternativas para personas con alergias o intolerancia alimenticias.

Oposición desde el principio

Un desastre, con todas las letras, que los profesionales sanitarios se veían venir. Burgos fue la única provincia que presentó, a través de la Gerencia de Atención Primaria, el rechazo por escrito de los sanitarios de todos los centros de salud ante la propuesta, de la anterior dirección de la Consejería de Sanidad, de recuperar el servicio bajo la fórmula del cátering, ha recordado la directora médica de la Gerencia de Atención Primaria de Burgos, Pilar Sanmartín.

También la propia Gerencia se opuso a la medida pues se prefería la fórmula de antes de 2012, cuando se suspendió el servicio por la crisis económica. Entonces, Sanidad ofrecía unos tickets restaurante y, no solo la dieta era más saludable y adecuada, sino que además se contribuía a la economía local pues los sanitarios comían en los bares y restaurantes de los municipios en los que hacían guardia.

Los profesionales están «muy molestos», afirma Silvia López, y las protestas han llegado ya a la Gerencia de Atención Primaria y, de ahí, a la gerencia regional. Sanmartín explica que han recabado toda la información sobre las incidencias detectadas este fin de semana, con fotos y testimonios, y se la han hecho llegar a la Consejería. También ha habido un escrito propio de la gerencia.

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Los problemas se han detectado en todos los centros de salud de la provincia, y también en de la capital que actúan como Punto de Atención Continuada PAC. El sevicio ha sido muy malo, explica Pilar Sanmartín, que lo ha vivido en propia persona, en el centro de salud de Quintanar de la Sierra. Solo ha llegado comida procesado, tres piezas de fruta, y alguna dura, y nada de agua, aunque en el menú se incluía un botellín.

Rescisión

Desde SATSE le exigen a Sanidad que rescinda el contrato con la adjudicataria. «Pensamos que hay razones de peso para rescindirlo», afirma López, pues no se puede ofrecer un menú poco saludable a unos profesionales que pueden realizan hasta ocho guardias al mes. Además, faltan frigoríficos en los centros de salud para almacenar toda la comida y, en algunos de ellos, ha sido necesario guardarlas en las neveras destinadas a uso sanitario, junto a vacunas y restos biológicos.

SATSE reclama volver al modelo de 2012, con los tickets restaurante, o que Sanidad les pague en nómina la manutención, pero no quieren saber nada del servicio actual. Mientras, la consejera de Sanidad ha asegurado que estudiará el caso y revisará el contrato con la adjudicataria, pues también ellos se han encontrado el problema sobre la mesa, al ser un contrato heredado.

De hecho, en la plataforma habilitada para la selección de los menús por parte de los profesionales, hay un texto de la propia consejerera que, desde el viernes, reconoce las incidencias que se han producido e informa de que se ha habilitado un canal de quejas para su análisis y evaluación. Por su parte, Francisco Igea afirma que la Junta no se meterá en pleitos hasta que no tenga comprobado y verificado lo ocurrido.

Mientras, los profesionales sanitarios de Castilla y León, pues el problema se ha dado en todas las provincias, han iniciado una recogida de firmas através de la plataforma change.org. El objetivo es que se manifesten, se posicionen y así sean más fuertes en su petición ante Sanidad de una dieta saludable, sana y equilibrada, lo mínimo que debe recibir cualquier trabajador en sus periodos de guarias.