Las Caderechas cierra una campaña «normal» en producción de cereza pero con problemas en las ventas

La cosecha se ha dado por concluida/BC
La cosecha se ha dado por concluida / BC

La recogida de la cereza en el Valle de las Caderechas se ha cerrado esta semana/ Las previsiones hablaban de 250.000 kilos, pero hasta mediados de mes no se conocerán las cifras definitivas

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

La cosecha de cerezas en el Valle de las Caderechas es una de las más tardías de toda España, precisamente por ser también una de las más largas. La recogida del fruto rojo comenzó a mediados de junio y ha terminado esta misma semana, a caballo entre agosto y septiembre. Dos meses y medio de trabajo, entre las zonas altas y las zonas bajas del valle, para conseguir una cosecha «normal», con calidad irregular y que ha tenido algunos problemas en la salida a venta.

Juan José Gandía, presidente de la Asociaciación de Productores y Comerciantes de Las Caderechas, explica que este año ha habido demasiada oferta de cerezas en el mercado nacional, así que los precios han caído. Las exportaciones a Europa han caído, por lo que la fruta del Jerte o de Aragón se ha quedado en España, compitiendo con las cerezas de Las Caderechas, y en julio «los precios no han sido muy buenos».

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Se han conseguido precios «normales, rozando la rentabilidad», afirma Gandía, si bien es cierto que agosto ha ido mucho mejor y el final de la cosecha ha sido «bastante bueno». La temporada nacional de cerezas suele comenzar en abril, tomando fuerza en mayo y siendo junio y julio los meses centrales. Como en Las Caderechas se empieza la recogida en junio, pues cuando baja la producción nacional la cereza burebana está a pleno rendimiento, lo que beneficia a las ventas.

Este año, sin embargo, la campaña ha ido más retrasada, ha reconocido Gandía, y ha sido tirando a «normal». En cuanto a producción, las previsiones hablaban a principios del verano de entre 200.000 y 250.000 kilos de cereza certificada bajo la Marca de Garantía Cerezas del Valle de Caderechas. Ahora habrá que confirmarlo, con la entrada de los datos de cada uno de los productores en al asociación, que se realizarán en la primera quincena de septiembre.

Lo que sí está claro es que se recuperarán los datos tras la cosecha catastrófica del pasado año, en la que no se llegó ni a los 50.000 kilos. La calidad de la cereza ha sido bastante desigual, a causa principalmente de las lluvias de verano. Si bien los árboles y sus frutos aguantaron las heladas, el granizo y las tormentas de la primavera, el agua de junio y julio sí que les hizo algo de mella.

Así, las primeras variedades, burlat o summit, llegarón «aguachadas». Las últimas, lapins, han tenido una calidad mucho mejor, pues «llevaba tiempo sin llover», reconoce el presidente de los productores. Eso sí, las cerezas que salen bajo la marca de garantía están seleccionadas y cumples escrupulósamente los requisitos del marchamo, de ahí que una cosa sea la producción real de los árboles y otra la producción certificada que sale a la venta.

A por las manzanas

Y tras las cerezas llegan las manzanas. «Hay cantidad y calidad», y la cosecha arrancará a finales de septiembre o principios de octubre. En este caso, las lluvias del verano le han ido bien a las manzanas, y si lloviese ahora en septiembre, mucho menor, porque así cogería algo más de tamaño. Lo ideal, temperaturas estables, sin grandes calores y con fresco por la noche, que es lo que da calidad a la fruta.

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