La ola de calor merma una cosecha de cereal que ya se anunciaba «muy floja» en la provincia

Imagen de una cosechadora. /BC
Imagen de una cosechadora. / BC

Susana Pardo, presidenta de UCCL Burgos, explica que los costes se disparan y la producción propia debe superar los 3.500 kilos para que un agricultor obtenga beneficios

Aythami Pérez Miguel
AYTHAMI PÉREZ MIGUELBurgos

Las primeras cosechadoras ya han entrado en algunas tierras de cereal de la provincia de Burgos y las que quedan no tardarán mucho en hacerlo. Los agricultores comienzan la cosecha del cereal «con incertidumbre», como asegura Susana Pardo, presidenta burgalesa de UCCL. Pardo apunta que hasta que no esté un poco más avanzada la cosecha no se pueden cuatificar las pérdidas pero ya asegura que las habrá.

Si hace unas semanas el sector agrícola de Burgos ya preveía una cosecha con bajas perspectivas, la ola de calor de los últimos días y la ausencia de lluvias las han empeorado. La propia Junta de Castilla y León ya ha rebajado las cifras iniciales y ha situado la cosecha por debajo de los seis millones de toneladas.

Pardo explica que el comienzo de la cosecha y las perspectivas varían dependiendo de la zona de Burgos en la que nos encontremos. La zona norte era la que mejor había resistido la falta de agua pero la sequía comienza a notarse. Por su parte, la Ribera tiene una sequía más fuerte y en el caso del Arlanza los cereales necesitan mucho agua pero ya no se espera que, en caso de que llueva, se solucione o alivie esta carencia.

El calor de esta última semana «lo ha achicharrado todo», lamenta Pardo. La temperaturas ya han bajado y esto es algo que beneficia a la cosecha pero aún así la presidenta de UCCL ya apunta que el grano que se espera recoger será pequeño y de poco peso. «Antes no lo podíamos recoger porque estaba verde pero ahora se ha quemado», explica Pardo.

Además, el tiempo de estos últimos días también ha impedido que se pudiese cosechar, en caso de que algunas tierras tuviesen el grano formado. Los agricultores no pueden entrar con las máquinas a cosechar si la temperatura supera los 30 grados, el viento es superior a los 30 km/ hora y la humedad es inferior al 30 por ciento.

Precio del cereal

Pardo explica que esta baja cosecha no repercute en el futuro precio del cereal, por lo que no les reportará beneficios ni confían en amortiguar las pérdidas. «El problema es que estamos en un mercado internacional y otros países tienen mejores perspectivas de cosecha, por lo que no se puede poner un precio más caro al cereal español porque los extranjeros lo venderán más barato», explica Pardo.

A este problema, la presidenta de UCCL Burgos explica que se suma que se les han disparado los costes de producción y «si no tienes una cosecha que supere los 3.500 kilos no obtienes beneficios».

«Habrá tierras que no den más de 500 kilos por hectárea, por lo que el seguro no pagará estas pérdidas», lamenta Pardo. «En realidad es un cúmulo de cosas, estamos desesperados y tenemos la sensación de que se nos trata como delincuentes, se nos ponen trabas y pocas ayudas y somos los que mantenemos la población rural», confiesa la presidenta de UCCL Burgos.

Otra de las quejas de los sindicatos agrarios es que no se ponen los medios suficientes para luchar contra los incendios. Pardo asegura que la mayoría están provocados por pirómanos, «se nos apunta a los agricultores pero es que nosotros somos los más interesados en que no se queme nuestra cosecha porque lo perdemos todo. Además, en cuanto hay un incendio salimos a ayudar con nuestros tractores».

Más información