Daniel Lacalle tilda de «irresponsable» al PSOE por su «negación» de la ralentización económica

Daniel La calle en el centro de la imagen. /BC
Daniel La calle en el centro de la imagen. / BC

El coordinador del programa económico del PP defiende que el objetivo de su «revolución fiscal» es «poner como centro de la política social lo que genera progreso: más empleo, crecimiento, empresas y atracción de inversión»

M. L. MARTÍNEZ/ICAL.Burgos

El coordinador del programa económico del PP, Daniel Lacalle, tildó hoy en Burgos de «irresponsable» al PSOE por su «negación» a la existencia de una ralentización económica del país, así como por llevar a cabo «propuestas contrarias» a lo que, a su juicio, debe hacerse para afrontarla. Porque, dijo, «las ralentizaciones económicas no son negativas si se afrontan de manera seria».

También subrayó la importancia de hablar «de manera seria» de la ralentización económica, así como de «ser conscientes» de que España «no tiene la capacidad de otros países de ignorar los datos de desaceleración y de caer en la autocomplacencia».

En este sentido, Lacalle sostuvo que, en la actualidad, el país se encuentra en una situación «que recuerda mucho a 2008», en alusión a la «negación» por parte del Gobierno del PSOE de la existencia de la ralentización económica. «Parece sorprendente e irresponsable que el PSOE se plantee ante una ralentización hacer lo contrario a lo que hacen los países líderes», como, según citó, «incrementar brutalmente los impuestos y aumentar los gastos y gastos corrientes» frente a lo que ha hecho China, por ejemplo, que es «bajar los impuestos, facilitar la creación de empresas y atraer inversión».

Por tanto, el coordinador del programa económico del PP sostuvo que «no es necesario hacer elucubraciones sobre el futuro» porque, según aseguró, «se tiene la evidencia de lo que podría ser un Gobierno del PSOE, con Podemos, separatistas y nacionalistas». «No nos lo podemos permitir», exclamó.

Frente a esto, Lacalle defendió que el PP propone llevar a cabo «las políticas que funcionan», que significa, dijo, una «revolución fiscal» bajando el IRPF por debajo del 40% y el impuesto de sociedades por debajo del 20%; «700 euros menos de impuestos para un salario medio», subrayó; «mejorar» las ayudas para la creación de empleo fijo, juvenil e indefinido; así como «una mejora evidente de la fiscalidad al ahorro».

«El objetivo de nuestra revolución fiscal, de nuestra autopista administrativa y de nuestra ley de unidad del mercado es poner como centro de la política social lo que realmente genera progreso, que es más empleo, más crecimiento, más y mayores empresas, y atracción de inversión», concluyó Lacalle.