Diputación redactará una ordenanza para ayudar a los pueblos a luchar contra el botellón en fiestas

El consumo de alcohol entre los jóvenes preocupa a la Diputación/El CORREO
El consumo de alcohol entre los jóvenes preocupa a la Diputación / El CORREO

La Institución Provincial elaborará una norma básica para dotar a los municipios de una herramienta reguladora de la venta y consumo de alcohol

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

La Diputación de Burgos redactará una ordenanza reguladora sobre la venta de alcohol y su consumo en espacios públicos, con la que se busca ayudar a los ayuntamientos a luchar contra prácticas irregulares y, sobre todo, contra la práctica del botellón durante las fiestas estivales. Es la gran preocupación para la mayor parte de los alcaldes de la provincia, tras los últimos veranos en los que los pueblos han sufrido la llegada de cientos de adolescentes, cargados de botellas, para convertir las fiestas patronales en un botellón masivo.

El diputado Jorge Mínguez, responsable de Bienestar Social, ha explicado que la iniciativa surge del foro de alcaldes, en los que los regidores han puesto sobre la mesa que la situación actualmente es insostenible y han pedido ayuda a la Diputación. Así, la Institución Provincial se pondrá en contacto, este junio, con la Junta de Castilla y León y la Subdelegación del Gobierno, para trazar una estrategia en la que colaboren diferentes administraciones.

A continuación, los técnicos provinciales redactarán una ordenanza reguladora sobre la venta y el consumo de alcohol, en la que tendrán cabida cuestiones como los horarios de apertura y cierre de los establecimientos de hostelería, la venta de bebidas en locales sin autorización y la práctica del botellón en la vía pública. Mínguez ha insistido en que «no vamos a imponer nada», simplemente se ofrecerá una norma básica de apoyo a los ayuntamientos. Si quieren aplicarla en sus municipios, pueden hacerlo; si quieren modificarla, también; y si no están interesados, no ocurrirá nada.

La problemática del botellón va más allá de la masiva llegada de jóvenes a los municipios, pues en el fondo subyace un problema de abuso de bebidas alcohólicas. El doctor Manuel Mateos, responsable del plan de drogodependencia de la Diputación, ha asegurado que los datos son «realmente preocupantes». El 23% de los adolescentes encuestados reconoce haberser emborrachado la semana aprevia a la encuesta, y más de la mitad de los casos atendidos en Urgencias por comas etílicos o intoxicaciones alcohólicas corresponden a chalvas de 12 a 15 años.

 

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