La falta de suministro de algunos medicamentos alerta a los farmacéuticos burgaleses

La falta de suministro de algunos medicamentos alerta a los farmacéuticos burgaleses
IAC

La centralización de la producción, unida a la globalización, están derivando en la priorización de las farmacéuticas hacia países que pagan mejor sus medicamentos

Ismael del Álamo
ISMAEL DEL ÁLAMOBurgos

Viene siendo un goteo constante que ya ha hecho dar la voz de alerta a los farmacéuticos. La falta de suministro de algunos medicamentos está siendo cada vez más habitual y cada vez de mayor volumen. Esto es consecuencia de la globalización de la economía y de la centralización de la producción. Según explica el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Burgos, Miguel López, las farmacéuticas producen un determinado medicamento en un punto del mundo y si esa planta sufre algún problema de producción se ve afectado todo el planeta.

«Está pasando desde hace años, pero se está agudizando», explica López. Suele haber faltas en medio centenar de moléculas, pero los farmacéuticos se encargan de suplirlas con otras, siempre y cuando sea posible. «Nadie se va sin su medicación porque le damos un producto equivalente», trata de tranquilizar López.

¿Y por qué España está siendo uno de los países europeos que más puede verse afectado? La respuesta está en la cobertura sanitaria del país y los precios finales de los medicamentos. Si un tipo de medicamento le cuesta a un paciente en España 1,50 euros, en Francia su precio puede ascender a 4 y en Alemania a 8. Es por esto que la compañía prioriza la distribución en los países que más pagan por sus productos.

Adiro, Dalsy o Nolotil son solo algunos de esos medicamentos con nombre propio que de manera recurrente no ocupan las estanterías de las farmacias burgalesas. Mientras, el farmacéutico se ve obligado a recomendar un sustitutivo, que no siempre es bien recibido por el enfermo. Y es que el que se acostumbra a un medicamento concreto, y lo debe de consumir a diario, no se encuentra cómodo con otro equivalente con un nombre distinto.

En este sentido, los pacientes crónicos de avanzada edad son los más incómodos con esta situación y los que más la sufren y seguirán sufriendo cada vez más. No obstante, el presidente del Colegio de Farmacéuticos de Burgos insiste en que la sociedad tiene que estar «totalmente tranquila» ante esta situación. Al menos, por el momento.

 

Fotos

Vídeos