Un mal mes de julio lastra los datos turísticos de Burgos

El turismo cayó en julio./GIT
El turismo cayó en julio. / GIT

Según el INE, la caida de viajeros respecto al año pasado es del 6,37% | Las pernoctaciones caen un 8,5%

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

No está siendo un buen verano para el turismo en Burgos. Según reflejan los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), un total de 100.115 viajeros visitaron la provincia durante el mes de julio, lo que supone un descenso del 6,37% respecto a los datos registrados en julio de 2017, cuando se alojaron en alguno de los establecimientos hoteleros de la provincia un total de 106.930 personas.

Este descenso se ha reflejado, como es obvio, en el ámbito de las pernoctaciones, que han disminuido en un porcentaje incluso más elevado. Así, durante el mes pasado se contabilizaron 141.791 pernoctaciones en la provincia, es decir, 13.184 menos que justo un año antes (un 8,5% menos).

En ambos casos, la caída más drástica la han protagonizado los turistas nacionales, cuya presencia en Burgos ha disminuido en mayor proporción (un 8,81%) que la de los viajeros de origen extranjero (un 3,51%).

Diferentes datos, misma tendencia

Estos datos difieren sensiblemente de los aportados esta misma semana por el alcalde de la capital provincial, Javier Lacalle, que habló de 159.387 viajeros y 238.513 pernoctaciones. Dos datos que no coinciden con los publicados por el INE pero que comparten el fondo, toda vez que el propio Lacalle reconocía que eran menores que los registrados en julio de 2017, compartiendo así una tendencia generalizada en Castilla y León.

De hecho, Burgos continúa siendo una de las provincias más visitadas de la comunidad autónoma, también en verano. De acuerdo a los datos del INE, sólo Salamanca, con 101.222 viajeros y 171.045 pernoctaciones, superó a Burgos en julio. A partir de ahí, otras provincias como León, Segovia o Valladolid presentan peores registros.

Escasa estancia media

Eso sí, la estancia media continúa siendo muy baja en la provincia. Así, a pesar del ligero incremento contabilizado respecto al mismo periodo de 2017, la estancia media en Burgos apenas alcanzó los 1,42 días, quedándose a la cola de las nueve provincias de Castilla y León.

Con estos datos, las 5.033 habitaciones contabilizadas en Burgos cerraron julio con un nivel de ocupación del 48,19%, que se incrementó hasta el 60,4% los fines de semana, unos datos muy similares a los registrados en los últimos años.

Tampoco cambia sensiblemente el reparto de turistas en función de su lugar de origen. Así, un 21,16% de los viajeros nacionales provinieron en julio de Madrid, mientras que un 13,67% provinieron de Castilla y León, un 11,47% de Andalucía y un 9,69% del País Vasco.

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