Medio millar de lermeños dan los retoques finales a una «intensa» Pasión Viviente | BURGOSconecta

Medio millar de lermeños dan los retoques finales a una «intensa» Pasión Viviente

Lerma volverá con su Pasión Viviente este Jueves Santo/Pedro Angulo
Lerma volverá con su Pasión Viviente este Jueves Santo / Pedro Angulo

La edición de 2018 no incorpora importantes novedades, si bien continúa renovando vestuario y mejorando iluminación y sonido

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

En Lerma está casi todo listo para la celebración, el Jueves Santo, de su tradicional Pasión Viviente. Los ensayos se han ido sucediendo durante las últimas semanas, al mismo tiempo que se daban los retoques finales a la escenografía, el proyecto de iluminación y sonido o el vestuario. Y si bien en ediciones anteriores la Asociación El Arco ha incorporado algunas novedades, actualizando los diálogos, dotando de mayor protagonismo a personajes secundarios o, incluso, modificando las escenas clave, en esta ocasión no se verán grandes modificaciones.

«Nos ha pillado el toro», reconoce Javier Angulo, el presidente de la Asociación El Arco. Estaban trabajando en una escena nueva pero «es imposible» tenerla totalmente preparada para el 29 de marzo, así que se dejará para el próximo año. Angulo insiste en que «estaba bien planificada», pero no les ha dado tiempo a cerrarla, y prefieren posponer su estreno. Así que la Pasión Viviente será, en esencia, la misma que en años anteriores, si bien «no hay dos pasiones iguales». Ni siquiera en los ensayos y «cada edición es especial».

La clave de la tradición religiosa lermeña, con más de tres década de experiencia a sus espaldas, se sustenta en el sentimiento y la intensidad. La Semana Santa debe «vivirse» y, a través de personas reales, es la mejor forma de transmitir el sentimietno a los espectadores. La de Lerma es una pasión vivida, intensa, lo que la diferencia de proyectos similares, igual de valiosos, pero distinto, ha insistido Javier Angulo.

La Pasión Viviente arrancará en la Plaza de Santo Domingo y concluirá en la Plaza de Toros, con recorrido por las principales calles de la Villa Ducal. En esta ocasión habrá un pequeño cambio de itinerario, a consecuencia de las obras de mejora que acomete el Ayuntamiento, pero estará perfectamente definido. Se representarán once escenas, partiendo de la comfabulación y la recreación del a Última Cena, para seguir con la oración en el Huerto de los Olivos y el prendimiento de Cristo, la negación de San Pedro, el juicio y la flagelación, el viacruces, los encuentros con María y la Verónica, las tres caídas de Cristo y judas ahorcado.

La esperanza de la resurrección

Se cerrará en la Plaza de Toros con la crucifixión y muerte de Jesús, y su posterior resurrección. En la edición de 2017 se incluyó esta novedad, que se mantiene, ofreciendo el punto de esperanza con el que se cierra la Semana Santa, la resurrección tras la muerte. El espectador que asiste habitualmente a la Pasión Viviente de Lerma notará algunos cambios en la escenografía, renovaciones y subsanación de fallos.

También en el vestuario de la Verónica, las sirvientas o María, y una decena de actores serán nuevos, si bien los personajes protagonitas estarán interpretados por viejos conocidos. En total, el proyecto cuenta con 450 actores y casi medio centenar de personas detrás del 'telón', encargadas de la logística, la escenografía, la iluminación y el sonido. Una Pasión Viviente única, con un presupuesto de 18.000 euros, sufragado por el Ayuntamiento, del que el 80% se destina a luz y sonido.

Javier Angulo confía en que la meteorología respete la Pasión Viviente, que solo se ha suspendido una vez por lluvia; el frío o el viento son molestos, reconoce, pero no les impide celebrar el acto. Los años que han contado con menor número de asistentes han rozado los 2.500, y los años extraordinarios han llegado a las 6.000 personas, tres veces la población de la Villa Ducal.

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