Valle de Tobalina pide agilizar el ATC para evitar que los residuos de Garoña «estén en la comarca 20 años»

Central nuclear de Santa María de Garoña/GIT
Central nuclear de Santa María de Garoña / GIT

La alcaldesa recuerda que los residuos de alta intensidad está ahora en la piscina de la planta burgalesa

Lidia sierra/Ical-Burgos Conecta
LIDIA SIERRA/ICAL-BURGOS CONECTABurgos

La alcaldesa del Valle de Tobalina, Raquel González, solicitó ayer miércoles, durante la XVI Reunión del Comité de Información de la Central de Santa María de Garoña, que se agilice la construcción del Almacén Temporal Centralizado (ATC), de residuos nucleares, que se va a construir en Villar de Cañas (Cuenca) para que los residuos «de alta intensidad» de la central nuclear de Garoña «no se queden en la comarca durante 20 años».

Una realidad que, según confirmó a Ical, podría darse «ya que lo que estima Enresa es la construcción de un Almacén Temporal Individualizado (ATI) donde albergar los residuos de alta intensidad que ahora se encuentran en la piscina de la planta atómica».

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Alcaldes de los municipios del entorno de la central nuclear de Santa María de Garoña y responsables de la planta atómica mantuvieron en la tarde de ayer, en el Ayuntamiento de Valle de Tobalina, una reunión para abordar el futuro de la comarca tras el cierre de la central.

En el encuentro se analizaron algunas de las cuestiones más recientes como el traslado que está desarrollando Enresa de los residuos de baja actividad de Garoña que ya ha comenzando a llegar hasta la provincia de Córdoba, a El Cabril. Un asunto, «controlado», según han estimado expertos en la reunión, y paso previo al tratado de los «residuos más complejos» y de alta intensidad que permanecen a la espera de que se construyan los cinco contenedores (ATI) que quedarán junto a la central.

En este punto, la alcaldesa de Valle de Tobalina confía en que «estos ATI estén el tiempo menor posible en la comarca» porque «lo que no queremos es convertirnos en un pueblo sin futuro y con unos almacenes de residuos nucleares». Por ello, González ha solicitado «con urgencia» la construcción del ATC de Villar de Cañas para que «el material se lleve allí».

Los ATI podrían estar en Quintana Martín Galíndez por un periodo de 20 años, lo que «preocupa a los alcaldes de la zona», que «temen» que «la inercia» de los responsables pueda «poner en peligro» los puestos de trabajo que ya ha mermado el cierre de la planta nuclear.

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