Los trabajadores de la AP-1 salen en defensa de la continuidad de la concesión

El comité de empresa insiste en que la mayor parte del tráfico de la AP-1 no es local/GIT
El comité de empresa insiste en que la mayor parte del tráfico de la AP-1 no es local / GIT

La plantilla de Europistas está preocupada por su futuro a partir del fin de la concesión en diciembre de este año

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

El comité de empresa de Europistas, empresa concesionaria de la AP-1, ha querido salir en defensa de la continuidad de la concesión, que inicialmente concluirá el próximo 30 de noviembre. En un escrito entregado ayer a la alcaldesa de Miranda de Ebro, Aitana Hernando, el colectivo ha expresado su «preocupación» por su futuro a partir de diciembre, toda vez que los trabajos de los 121 empleados de la plantilla están en el aire.

En este sentido, desde el comité de empresa se ha solicitado, tanto al Ayuntamiento de Miranda como a toda la opinión pública, hablar «con conocimiento de causa». «Hasta ahora sólo se habla de la liberalización sin tener en cuenta la verdadera realidad de la situación», aseguran al tiempo que recuerdan que «la AP-1 es una empresa y, como tal, va enfocada a generar riqueza tanto para sus gestores como para el lugar donde se ubica».

Sólo en Miranda y su entorno más cercano, insisten, residen 33 de los trabajadores de la autopista, mientras que el flujo de tráfico que deriva directamente de la ciduad del Ebro es «inferior al 3,2%». No en vano, «más del 26%» del tráfico que soporta actualmente la autopista (entre 19.000 y 25.000 vehículos diarios) «tiene origen extranjero», mientras que otro «65%» corresponde a viajes de largo recorrido entre territorios como el País Vasco, Madrid o Valladolid. Esto es, que los vecinos del corredor Burgos-Miranda son apenas una pequeña parte del total y la liberalización no repercutiríaa positivamente en sus viajes.

Siniestralidad

A mayores, desde el comité de empresa se han expresado ciertas dudas en torno a la seguridad circulatoria en el caso de que finalmente se liberalice la autopista. Y es que, subrayan, el aporte de tráfico que supondría la gratuidad derivaría en «una saturación total de la autopista, haciendo imposible el normal tránsito por la misma y elevando la siniestralidad hasta límites insospechados». Por eso, añaden, su propuesta pasa por «acometer toda serie de reformas sobre la N-I que mejoren la seguridad y seguir manteniendo la AP-1 como vía de peaje negociado con la administración con descuentos o gratuidad para residentes» más allá de diciembre de este año.

Por todo ello, desde el comité de empresa se ha solicitado al Ayuntamiento de Miranda la aprobación de la «declaración institucional» en favor del mantenimiento de sus puestos de trabajo. Y es que, lejos de «negociar con la muerte», como se les ha acusado desde algunos ámbitos, los trabajadores de Europistas «se ganan la vida tan honradamente o más que el resto».

Interés general

Sea como fuere, el comtié de empresa es prácticamente el único colectivo que defiende la continuidad de la concesión. Así de hecho se lo comunicó la propia alcaldesa de Miranda a los representantes de la plantilla. «Comprendo su inquietud, pero también el interés general de liberalizar la autopista de peaje», señaló Hernando. Eso sí, la regidora mirandesa se comprometió a trasladar al Ministerio de Fomento una instancia para que se ofrezca a los trabajadores información clara sobre el futuro de la concesión.

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