Poza, 'un pueblo por la música'

Las calles de Poza de la Sal se llenaron en el día de ayer. / BC

Poza de la Sal celebró ayer su VII Festival de Charangas y Fanfarres con más de 2.500 personas disfrutando de la música de 11 agrupaciones musicales

Aythami Pérez Miguel
AYTHAMI PÉREZ MIGUELBurgos

Era 1877 cuando Nietzsche dijo aquello de «la vida sin la música es sencillamente un error, una fatiga, un exilio», 142 años después la afirmación sigue siendo válida y Poza de la Sal demostró ayer el acierto de unir a miles de personas bajo los influjos de la música. Más de 2.500 personas llenaron ayer las calles de este pueblo burgalés para disfrutar de una jornada al ritmo de las 11 charangas que participaron en el Festival de Charangas y Fanfarres de Poza de la Sal.

Como marca la tradición, los alumnos de la Academía Municipal de Música abrieron el festival y desde las 12.30 horas, y durante más de tres horas, las charangas comenzaron a demostrar su destreza en el templete de música de la plaza con temas de libre elección.

Por la tarde, estas 'orquestas andantes' inundaron las calles pozanas con su música y coreografías. Puede que lo de menos, en este festival donde el buen ambiente es protagonista, sea la competición pero en esta edición los ganadores han sido:

- Mejor Charanga 2019: Charanga Os Mozés (Aragón)

- Segundo Premio: Xaranga La Bomba Show (Comunidad Valenciana)

- Tercer Premio: Alegría Alcarreña (Castilla-La Mancha)

- Cuarto Premio: Charanga Los Imparables (Comunidad de Madrid)

- Quinto Premio: Charanga Los 4 Gatos (Castilla y León)

- Primer Premio del Público: Charanga Os Mozés (Aragón)

- Segundo Premio del Público: Txaranga el Garrafón (Navarra)

- Tercer Premio del Público: Charanga los 4 Gatos (Castilla y León)

- Premio Mejor Percusión: Alegría Alcarreña (Castilla-La Mancha)

- Mejor Solista: Iñigo Ena de la Charanga Os Mozés (Aragón)

El festival ha tenido una rápida y exitosa consolidación y en esta edición ha incluido actividades para los más pequeños. Cruz Roja de Briviesca impartió un taller de reciclaje y la asociación La Rueda se encargó de instalar una 'Pequezona por la igualdad'. Igualmente, este año, los visitantes han contado con zona de aparcamiento. El impacto económico del festival se deja sentir no solo en Poza de la Sal, sino también en los pueblos cercanos.