La provincia cuenta con más de 200 kilómetros de carreteras con riesgo para el transporte de mercancías peligrosas

La provincia cuenta con más de 200 kilómetros de carreteras con riesgo para el transporte de mercancías peligrosas

Burgos es la provincia de la comunidad más afectada por esta cuestión | El eje Aranda-Burgos-Miranda, el más complicado

BURGOS conecta
BURGOS CONECTABurgos J.A. ICAL

Burgos es la provincia de Castilla y León con más tramos viarios con riesgo para la circulación de mercancías peligrosas. Así se desprende de los datos con los que trabaja la Junta de Castilla y León, que señalan que la provincia burgalesa cuenta con algo más de 200 kilómetros de carreteras con riesgo para el transporte de mercancías peligrosas. En total, en la comunidad hay 576 kilómetros de tramos viarios catalogados como tal, repartidos entre Burgos, León, Palencia, Salamanca y Valladolid.

La Junta identifica con el nivel máximo los dos principales tramos burgaleses de la A-1, que conectan los tres principales municipios de la provincia -la capital, Miranda de Ebro y Aranda de Duero-, que son además los polos industriales más potentes y que además se encuentran en el itinerario central que recorren las mercancías entre el norte, donde se encuentra el puerto de Bilbao, Madrid y el sur, con el muelle de Algeciras.

Así, la Autovía del Norte (A-1) aporta a la red de riesgo en el transporte de mercancías peligrosas el vial de Aranda de Duero a Burgos de 84,3 kilómetros, al que se le une ahora la autopista liberalizada, antigua AP-1, desde la capital burgalesa a Miranda de Ebro, muy cerca ya del límite con el País Vasco, con 74,3 kilómetros. Completan la red con más riesgo de Burgos los casi 45 kilómetros de la A-62 que separan Burgos y la frontera con Palencia.

Sin embargo, el riesgo de esta carretera no acaba en Quintana del Puente, sino que se prolonga hasta Venta de Baños, Valladolid y Tordesillas, ya en la provincia palentina.

También se consideran tramos con riesgo los 106 kilómetors de la A-62 entre Salamanca y la frontera con Portugal y los 53,5 kilómetros de la Autovía de la Ruta de la Plata (A-66), entre Fuentes de Béjar y la capital salmantina.

Por su parte, la A-6 también cuenta con dos tramos con riesgo en la comunidad, los 38,8 kilómetros existentes entre Ponferrada y Vega de Valcarce (León) y los 70,1 kilómetros que unen Arévalo (Ávila) y Tordesillas (Valladolid).

El transporte de mercancías por carretera concentra la mayoría de los tráficos en España por lo que la red viaria, frente al ferrocarril, es la más expuesta a los riesgos. Las causas de accidentes son múltiples, desde el estado del vehículo -frenos, neumáticos o correas, la falta de atención en la conducción -fatiga, negligencia, ebriedad o velocidad- y condiciones meteorológicas adversas -hielo, nieve, niebla o lluvia-.

También influye en el riesgo el amplio número de camiones circulando con este tipo de mercancías en itinerarios con gran densidad de tráfico. Precisamente, eso explica que la Junta haya definido nueve tramos con nivel rojo, que alcanzan los 576 kilómetros de longitud y que conectan las principales localidades de Castilla y León, especialmente, los núcleos con más actividad de la industria.

Nivel medio

Más extensa es la red con una peligrosidad media en Castilla y León. Está formada por 20 tramos de 15 carreteras, en su mayoría del Estado. No obstante, figuran la N-122, entre Soria y Tudela de Duero (Valladolid), así como la N-111 entre Medinaceli y Almazán, también en Soria.

Otra de las vías afectadas por este nivel de riesgo son la A-66 en Salamanca y León, así como la A-52 (Autovía de las Rías Bajas) en Zamora, hacia Orense. También la A-6 cuenta con cuatro tramos entre Astorga (León), Benavente (Zamora), Tordesillas y Arévalo (Ávila).