David Martínez, un arandino a la vanguardia de la investigación celular

El científico arandino David Martínez, en pleno trabajo en el laboratorio./El Norte
El científico arandino David Martínez, en pleno trabajo en el laboratorio. / El Norte

Doctor en Física, ha diseñado un dispositivo que mide el tamaño de las unidades celulares

Susana Gutiérrez
SUSANA GUTIÉRREZ

Inteligente, inquieto y embajador de su tierra. David Martínez nació en Aranda de Duero hace 35 años y desde hace cinco y medio es un investigador de éxito en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH), en su sede de Basilea (Suiza). Este doctor en Física es el principal inventor de una nueva tecnología que permite medir el tamaño o la masa de las células, así como detectar de forma rápida cualquier cambio que puedan sufrir a consecuencia, sobre todo, de infecciones víricas.

David Martínez se licenció en Física por la Universidad de Valladolid, donde logró el premio extraordinario Fin de Carrera y, más tarde, se doctoró en la Universidad Autónoma de Madrid, obteniendo el premio de investigación de la Real Academia de Doctores. A partir de ahí, emprendió rumbo a Suiza donde, en los últimos años, ha trabajado intensamente para intentar contestar a una pregunta fundamental en el ámbito de la medicina y la biología: ¿Cómo regulan las células su tamaño? «Sabemos que las células tienen mecanismos para regular su tamaño, pero a fecha de hoy los desconocemos, pero sí sabemos que si éstos fallan aparecen muchas enfermedades como el cáncer, hipertrofia, diabetes tipo 2». Encontrar esos mecanismos es fundamental para el hallazgo de nuevas dimensiones con las que poder solucionar este tipo de enfermedades.

«Nos dimos cuenta de que el problema es que no existe una técnica que nos permita estudiar con suficiente exactitud los procesos que realizan las células a esta escala y decidí embarcarme en el reto de diseñar un dispositivo que fuera capaz, por primera vez, de dejarnos ver y seguir esa evolución». Después de años de trabajo, se siente satisfecho de haber creado una tecnología que funciona «muy bien» y ha permitido «descubrir que las células fluctúan su masa a gran velocidad». Probando con un virus concreto, además, se ha «visto que, cuándo se infectan, las células cambian su manera de regular la masa y se sabe entonces cuando una célula está o no infectada».

Su principal reto, a partir de ahora, se fija en poder conseguir construir esa tecnología de forma barata para que pueda ser utilizada a nivel global. «Hemos licenciado las patentes con un farmacéutica Suiza para tratar de tener un dispositivo a nivel comercial que sea accesible para otros investigadores y usuarios», avanza.

Resistencia a los antibióticos

En su labor científica, el físico arandino también trabaja en adaptar la tecnología para intentar detectar el antibiótico adecuado para los procesos bacterianos. La resistencia a los antibióticos se ha convertido en uno de los problemas principales de los médicos, ya que las bacterias, detalla, se están haciendo resistentes a los actuales y no se están investigando nuevos. «Si esto sigue así en los próximos años va a haber un problema serio porque enfermedades que a fecha de hoy están controladas van a tener dificultades para ser solucionadas porque los antibióticos van a dejar de hacer efecto», afirma.

La solución, según el científico, pasar por mejorar el suministro de esos medicamentos a través de una forma más precisa, algo que puede conseguirse a través de la tecnología. «Tiene gran sensibilidad a la masa y puede utilizarse para determinar el crecimiento bacteriano y se podría utilizar para detectar del antibiótico adecuado», mantiene. El dispositivo estaría basado en el principio que acaba de patentar, pero adaptado para esa aplicación.

Embajador de la marca España

David Martínez afirma sentirse muy orgulloso de sus raíces y presume de haberse convertido en embajador de las riquezas de la Ribera del Duero en particular y de España en general. Al respecto, va más allá, y alude al importante papel que deben de jugar los investigadores. «Tenemos una misión fundamental para nuestro país, más allá del trabajo y es que ejercemos la diplomacia científica», considera. En este sentido, incide en que además de hacer investigación «tenemos un compromiso, porque somos representantes de España y tenemos también el trabajo de crear una imagen positiva y potenciar la imagen de nuestro país en el exterior».

Respecto a su adaptación a Suiza, indica que su vida allí está suponiendo una experiencia enriquecedora tanto a nivel profesional como personal, ya que «es muy diferente a España, otra forma de ver la vida, otra cultura… pero en los dos países hay una gran calidad de vida». De cara al futuro, manifiesta sentirse contento en Suiza, pero no cierra puertas «estoy abierto a posibilidades y me encanta explorar el mundo».

 

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