La defensa de Lucho pide una moratoria para presentar nuevas diligencias

Carlos Cuadrado, 'Lucho', atiende a los medios de comunicación. /Burgos Conecta
Carlos Cuadrado, 'Lucho', atiende a los medios de comunicación. / Burgos Conecta

Las partes implicadas en el proceso se muestran sorprendidas después de más de un año de instrucción

Susana Gutiérrez
SUSANA GUTIÉRREZ

Los abogados de Carlos Cuadrado (Lucho), uno de los exjugadores de la Arandina CF denunciado junto a dos compañeros por una presunta agresión sexual a una menor de 15 años, han pedido a la jueza instructora, a través de un escrito, que no se cierre el sumario. En la solicitud reclaman un plazo de dos meses con el argumento de que están preparando nuevas diligencias. En cualquier caso, los letrados de Lucho no detallan qué tipo de diligencias tienen en mente. Mientras tanto, las partes implicadas en el proceso, han tomado con sorpresa esta petición debido a que el periodo de instrucción se alargó durante un periodo aproximado de un año. La defensa de los otros dos jugadores afirma que no conoce los detalles de lo que tiene en mente los abogados de Lucho. Por otra parte, las acusaciones ven una clara estrategia para retrasar el proceso en el tiempo.

A mediados del mes de enero, la Audiencia Provincial de Burgos ratificóel auto de procesamiento emitido por la jueza instructora en el que veía «claros indicios de culpabilidad» en los tres ex jugadores. Asimismo, el tribunal mantuvo la imputación de un delito de incitación a través del móvil a la adolescente para tener un encuentro íntimo. El siguiente paso era emplazar a las partes a que formulen las acusaciones y los escritos de defensa para, más tarde, se señalar la apertura de juicio oral, para el que no existe una fecha aproximada. Ahora, se tendrá que resolver antes esta petición.

La magistrada del Juzgado de Instrucción Número 1 de Aranda de Duero vio «claros indicios de culpabilidad» en los tres ex jugadores de la Arandina. Así lo reflejó en un auto de procesamiento dictado el 20 de septiembre contra Carlos Cuadrado, Víctor Rodríguez y Raúl Calvo, por la presunta comisión, cada uno de ellos, de un delito continuado de agresión sexual a una víctima menor de 16 años.

La instructora aludió como pruebas de cargo a las dos exploraciones de la víctima «en las relató pormenorizadamente los hechos, coincidiendo en aspectos esenciales que configuran la figura delictiva», además de las propias declaraciones de los futbolistas «que se han limitado a negar los hechos no coincidiendo en algunos aspectos de sus versiones entre sí». La jueza destacó también la exploración de algunos testigos menores de edad «que corroboran periféricamente la versión de la menor» y otras testificales de las personas de su entorno más próximo «que de forma similar relatan como la propia víctima les contó lo que le había ocurrido». Respecto a las periciales, la magistrada concluyó que los informes policiales de la extracción, volcado y análisis del contenido de los teléfonos móviles de los deportistas y la denunciante «infieren tanto el conocimiento por parte de los investigados de la edad de la menor, como sus intenciones sexuales con la misma, valiéndose de su superioridad en madurez y en número». Los informes forenses, psicológicos y biológicos completan, según la instructora, los indicios de culpabilidad de los jóvenes.

Más tarde, a petición de la acusación particular, la magistrada añadió en el auto de procesamiento, como delito perseguible, las conversaciones telefónicas que mantuvieron los futbolísticas con la menor durante los días anteriores a los hechos investigados y en las que se aludía a futuros encuentros sexuales.