Holly Miranda y Joan as Police Woman estrenan por todo lo alto los acústicos del Sonorama

Holly Miranda en la iglesia de Santa María/Paco Santamaría | EFE
Holly Miranda en la iglesia de Santa María / Paco Santamaría | EFE

La iglesia de Santa María ha acogido las actuaciones más íntimas del festival, en una propuesta con éxito

EFEAranda de Duero

Los acústicos en la iglesia de Santa María, un formato que estrenaba Sonorama en esta edición de 2019, han sido otro gran acierto del festival, con dos cantautoras norteamericanas como protagonistas, Holly Miranda y Joan as Police Woman.

Las dos artistas se mostraban encantadas de haber podido formar parte de Sonorama en un escenario tan especial como la impresionante nave de este templo de los siglos XV y XVI, con una acústica espectacular, y así se lo indicaron a los asistentes durante sus actuaciones.

Un público heterogéneo, en el que se mezclaban sonorámicos con visitantes turísticos que decidían aprovechar la oferta musical a un precio asequible y vecinos de Aranda de Duero, que encontraban otra forma de disfrutar del festival y pedían a los organizadores mayor difusión para próximas ediciones.

Más información

No han faltado seguidores de las cantautoras americanas, sobre todo de Joan as Police Woman, entre los que se encontraba, siguiendo muy atenta la actuación, la científica María Blasco Marhuenda, directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas.

Y es que, como dijo Nacho Cano el pasado jueves en la presentación de Sonorama Ribera, «este festival se distingue de los demás porque viene gente a la que, por encima de todo, le gusta la música».

Holly Miranda atrapó a los presentes con su potente y seductora voz que se esparcía por todos los rincones de la iglesia, con temas propios, (está presentando en Europa su tercer disco, Mutual Horse), y algunas versiones, como Imagine, de John Lennon o Halleluyah, de Leonard Cohen, alternando piano y guitarra.

Joan as Police Woman ha ofrecido también un espectáculo muy íntimo, interpretando temas de su amplia trayectoria musical con el piano de cola y una guitarra, como su antecesora, pero añadiendo una caja de ritmos, igual que en su concierto en Madrid.

Las armónicas actuaciones en el apacible interior del templo ofrecían un contraste radical con el gran bullicio que se vivía en el exterior, en las céntricas plazas de Santa María y del Trigo, repletas de gente deambulando de un escenario a otro. Dos caras muy diferentes de un festival tan peculiar como Sonorama Ribera.

La organización, en su línea de compromiso con la ciudad que le acoge, destinará la recaudación de este miniciclo de acústicos a la restauración de la iglesia, en la que destaca una impresionante fachada labrada de estilo gótico isabelino.