La maduración de la uva acumula un retraso de seis días respecto a la media

La maduración de la uva acumula un retraso de seis días respecto a la media
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Los servicios técnicos del Consejo Regulador han indicado que hay un retraso en el proceso de maduración de la uva de la Denominación de Origen Ribera del Duero

EFE
EFEBurgos

La maduración de la uva de la Denominación de Origen Ribera del Duero acumula un retraso de entre seis y ocho días con respecto a la media de las últimas campañas, aunque esta diferencia podría reducirse en función de las condiciones climáticas de los próximos días.

Así se recoge en el último informe sobre la situación del viñedo de este marchamo de calidad vitivinícola, publicado el pasado 13 de septiembre.

Los servicios técnicos del Consejo Regulador ribereño explican en este documento que retrasos de maduración similares a los detectados ya se produjeron en otras campañas, como la de 2012 o 2016.

Asimismo, apuntan a que los datos analíticos se asemejan a añadas de excelente calidad, como la de 2010. «Aunque debemos seguir esperando y observando la evolución de la maduración, que estará en gran medida influenciada por la climatología de la segunda quincena de septiembre y la primera de octubre», subraya el informe.

En el análisis detallado de algunos de los índices de maduración, los servicios técnicos destacan que el grado Beaumé es similar al de las campañas 2016 y 2012.

El hecho de que el ácido málico se encuentre en valores ligeramente inferiores de la media de las últimas campañas, junto a la acidez total, en este caso, algo más alto, arroja unos valores altos de ácido tartárico del mosto.

Estos valores, inciden, son «muy adecuados para la elaboración de vinos de alta calidad, debido a la mayor estabilidad del ácido tartárico de la uva en el vino final, proporcionando viveza en el color, frescura y equilibrio en boca y estabilidad de los vinos«.

Además de los datos de los antocianos, que muestran que el color es fácilmente extraíble, se subraya también que el peso de 100 bayas, uno de los parámetros que se analiza, se encuentra por encima de la media.

«Es el dato medio más alto registrado hasta el momento, superando cualquier otra campaña dentro del histórico con el que se trabaja, pero no deja de ser tan solo ligeramente superior a campañas como la de 2014«, asegura el informe.

En cuanto a plagas y enfermedades, el documento señala que hubo un alto riesgo de infección de mildiu en junio y principios de julio aunque se llevaron a cabo labores «adecuadas y precisas» por parte de los vitivcultores.

De la misma manera, se señala que en agosto se apreciaron algunos síntomas de oidio que ha tenido una incidencia muy escasa debido a los tratamientos oportunos y las labores de cultivo necesarias.

Por último, recalca que de momento no se ha detectado ningún brote de botrytis. No obstante, advierte que se debe estar alerta frente a la posibilidad de desarrollo de la misma sobre todo después de episodios de lluvia o rocío abundantes y recurrentes en el tiempo.

 

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