Ribera del Duero limita a 950 hectáreas el cupo de plantaciones para 2019

Viñedos pertenecientes a la DO Ribera del Duero. /Henar Sastre
Viñedos pertenecientes a la DO Ribera del Duero. / Henar Sastre

Es la propuesta del consejo regulador apoyada por la Junta, pero a expensas del visto bueno del Ministerio

Susana Gutiérrez
SUSANA GUTIÉRREZAranda de Duero

La Denominación de Origen Ribera del Duero propone que se limiten a 950 hectáreas las autorizaciones para plantación de viñedo durante el año 2019 en la zona de calidad. Una decisión que apoyan también el colectivo de viticultores, las asociaciones agrarias, cooperativas y la asociación de bodegueros. La Junta de Castilla y León avala esta propuesta que está a la espera del visto bueno del Ministerio de Agricultura, una decisión que llegará antes de finales de año.

El presidente de Ribera, Enrique Pascual, ha defendido la cifra, ya que «no dejamos a cero, damos oxigeno para plantar, pero con una cantidad que vemos conveniente y podemos asumir». En esta línea, ha aludido a que habrá que esperar a la decisión del Ministerio, ya que el año pasado se solicitaron también 950 hectáreas y finalmente se concedieron 564. En cualquier caso, en el sector productor y elaborador en Ribera del Duero, hay algunas voces críticas con los criterios de reparto marcados por Europa y que fijan como prioridades, entre otros aspectos, ser joven agricultor o que el solicitante no cuente con viñedo a su nombre.

Autorizaciones

El cupo de disposición anual de plantaciones entró en vigor el 1 de enero de 2016, cuando se instauró el régimen de autorizaciones de viñedo que sustituyó al sistema de derechos de plantación vigente hasta ese momento. De esta manera, el cupo de disposición anual concede una serie de plantaciones nuevas que no pueden suponer más de un 1 por ciento del total de viñedo plantado en el país. Esta cláusula de salvaguarda cuenta también con las restricciones que marquen los distintos consejos reguladores para fijar lo que denominan un crecimiento razonable. Además del cupo anual, la nueva normativa también abre otras dos vías de plantación: la reconversión de los derechos históricos que tuvieran validez a 31 de diciembre de 2015 y el arranque de viñedos en unas zonas para plantar en otras, algo que se puede hacer desde cualquier punto del país.

Las plantaciones de viñedo se suelen realizar entre mediados de febrero y abril, por eso se ejecutan al año siguiente de haber recibido el permiso para plantar. Los expertos mantienen que hay que marcar un plazo de alrededor de tres años desde la plantación para comenzar a producir y cuando el viñedo alcanza los cinco o seis años de vida se considera que está a pleno rendimiento con cosechas constantes y abundantes.

 

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