Ribera del Duero presenta una maduración con cinco días de retraso

Viñedos de la Ribera del Duero. /Agapito Ojosnegros
Viñedos de la Ribera del Duero. / Agapito Ojosnegros

El envero será generalizado entre el 16 y 18 agosto

Susana Gutiérrez
SUSANA GUTIÉRREZAranda de Duero

La maduración de racimos en Ribera del Duero presenta un retraso de cinco días respecto al ciclo habitual, según refleja el último informe sobre la situación del viñedo realizado, esta semana, por el Servicio de Experimentación del Consejo Regulador de Ribera del Duero. La fecha que marca para que el envero sea generalizado en la zona de calidad, es entre el 16 y el 18 de agosto. El informe determina la altas temperaturas experimentadas en los meses de junio y julio que han dejado registros más altos de lo esperado tanto en temperaturas medias, como máximas y mínimas, «quedando estos datos entre 0,5 y 2 ºC por encima de las temperaturas históricas».

Actualmente, la Denominación de Origen se puede observar en líneas generales el viñedo en «cierre de racimos», no siendo extraño encontrar los viñedos más retrasados en estado «tamaño guisante», y en algunos, cada día en mayor cantidad, parcelas en las que podemos empezar a ver racimos en envero. «Cabe destacar las diferencias notables de fenología que podemos encontrar en los distintos viñedos de la Denominación de Origen, marcadas de manera importante por las características de cada viña: edad, tipo de suelo, orientación, altitud», indica el estudio. En cuanto a la pluviometría, se desvela que el balance con respecto a los datos históricos puede calificarse como inferior a lo esperado.

Con respecto al estado sanitario, se ha detectado una mayor incidencia que en las últimas campañas en el primer vuelo de la polilla de racimo. Respecto al Mildiu, contempla que «durante las últimas semanas ha indicado un riesgo muy bajo o nulo de infección, debido a que las condiciones meteorológicas no han sido propicias para el desarrollo de esta enfermedad». No obstante, alerta ante la posible aparición de «manchas de aceite» en el haz de las hojas, en especial después de precipitaciones superiores a los 10 litros/m2 en un plazo de 1 ó 2 días, y con temperaturas medias superiores a los 12 ºC. Sobre el Oidio, se indica que se comienzan a ver los primeros síntomas de esta enfermedad «pero por el momento de manera anecdótica, por este motivo es necesario vigilar muy de cerca el desarrollo de la misma, para lograr combatir de manera temprana y eficaz los ataques que podrían producirse en los viñedos».