Sotillo de la Ribera también suspende su procesión de las hogueras por la lluvia

Imagen de archivo del interior de la iglesia de Sotillo de la Ribera/Ayuntamiento de Sotillo de la Ribera
Imagen de archivo del interior de la iglesia de Sotillo de la Ribera / Ayuntamiento de Sotillo de la Ribera

La procesión de La Carrera estaba prevista para las 21:00 del Jueves Santos, sin embargo, se decidió suspenderla en el último momento

EFE

La lluvia obligó ayerr Jueves Santo a suspender en el último minuto la procesión de La Carrera, en Sotillo de la Ribera. Un desfile llamativo y peculiar por ser el único de la provincia en el cual se queman hogueras en el recorrido de los pasos, al que había asistido numeroso público, que se quedó concentrado a las puertas de la iglesia del municipio.

La decisión se tomó en el último instante. Así lo llevan haciendo los promotores, la Cofradia de la Cruz, desde siempre. No es la primera vez que se suspende por la lluvia. Y otros años reducen el recorrido ante el riesgo de que caiga agua.

A la hora prevista, las 21:15, los sayones llegaban al templo tocando los tambores y se quedaron en el pórtico esperando. Pero en el interior la Cofradía deliberaba. Empezaba a chispear y ello suponía un riesgo para los pasos procesionales, las tallas del «Ceomillo», el «Cristo de la Bola» y el Cristo del Miserere.

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Además, no iba a ser posible encender las hogueras del recorrido, una de las singularidades de esta procesión, llamada La Carrera a pesar de su largo recorrido y duración (una hora y media).

«¿Qué hacemos?» preguntaba el párroco de Sotillo de la Ribera. Al final se ha acordado no salir, resultando la decisión acertada ya que a la media hora la lluvia arreciaba con mucha más fuerza.

Numeroso público no ha podido disfrutar este año de la espectacularidad de esta procesión. Son cinco pasos los que se sacan, algunas tallas de gran calidad. Pero es llamativo sobre todo el encendido de hogueras en diversos puntos del recorrido, tradición que se remota al siglo XVIII.

Las hogueras se encendían siempre utilizando los cestos viejos de vendimiar. Hoy en día quedan muy pocos, así que la mayoría de las familias encargadas del encendido utilizan sarmientos de vid. La luz de las hogueras aporta una gran plasticidad y dramatismo a esta procesión.

Otros elementos singulares son los 12 nazarenos, niños vestidos con túnicas moradas y coronas de flores, que entonan antiguos salmos. Soldados romanos escoltan las carrozas. Tambores y trompetas suelen resonar durante el recorrido. También se entona el canto del Miserere.

Este año la procesión ha sido sustituida por el salmo del Miserere en el interior de la iglesia. Un salmo recuperado hace varios años, con su letra y melodía, y que da nombre al Cristo del Miserere.

Esta talla de Jesús crucificado fue noticia en el invierno de 2017 porque durante su restauración se descubrió en su interior un cubículo que albergaba unos documentos de 1777. En ellos un capellán describía las costumbres de la época.

Se trata de una de las cápsulas del tiempo más antiguas que se han encontrado. Y hoy en día es otro de los atractivos de la Semana Santa sotillana.