El 80 % de la vendimia en Ribera del Duero se realizó a mano

Dos jornaleros durante la vendimia. /S. G.
Dos jornaleros durante la vendimia. / S. G.

La añada producirá vinos más frescos con un componente más atlántico

Susana Gutiérrez
SUSANA GUTIÉRREZAranda de Duero

El 80 % de la recogida de uva en la Denominación de Origen Ribera del Duero se realizó a mano. La vendimia de 2018 en la zona de calidad ha dejado un total de 125 millones de kilogramos de uva de «excelente estado y calidad», convirtiéndose en la segunda mayor cosecha de su historia, tan solo por detrás de los 133 millones de kilos que se recolectaron en 2016. Así lo ha confirmado el Consejo Regulador que destaca «el compromiso con la calidad de las bodegas y viticultores ribereños, así como con la importancia que la DO otorga a la selección a mano».

Un total de 8.300 viticultores y 315 bodegas han participado en la cosecha de las 23.200 hectáreas inscritas en la Denominación de Origen. La vendimia manual es una tradición en la Ribera del Duero, donde las bodegas y viticultores priman la calidad de la uva sobre la cantidad. La recogida a mano y en caja encarece y ralentiza el proceso de recogida, pero permite una mayor selección de los racimos y asegura que estos entren en bodega en un estado óptimo, sin golpes ni roturas, y que la uva sufra lo menos posible.

Vinos más frescos

Esta vendimia de récord ha tenido lugar tras un 2017 de fuertes heladas que provocaron la peor sequía de la historia, cuando se produjo una pérdida de hasta el 60% de la cosecha y con tan solo 55 millones de kilos de uva recogidas. Se trata de una vendimia marcada por la producción de vinos más frescos, que cuentan con un mayor componente atlántico que en otras campañas más cálidas, así como con una buena acidez encargada de equilibrar el conjunto dulce que forman alcohol, glicerol y un tanino de uva dulce y delicado. Todo ese conjunto ha comportado una cosecha con vinos que, en boca, dan la sensación de equilibrio, frescor y notas frutales; siempre con un final duradero en la degustación.

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El director Técnico de Ribera del Duero, Agustín Alonso ha indicado que «los vinos de la vendimia de 2018, no sólo harán las delicias de los amantes de los vinos frescos más ligeros, sino que también entre los amantes de los vinos de guarda de Ribera del Duero, recordando en cierta manera las longevas cosechas del siglo pasado. Tras un 2017 marcado por la climatología y la sequía, el ciclo del viñedo en 2018 ha resultado ser de una altísima producción, caracterizada por su excelente estado sanitario y óptima calidad».

Al respecto, ha añadido que el rendimiento medio se ha situado en 5.405 Kg/Ha, muy por debajo del límite máximo que permite nuestra normativa (7.700 Kg en 2018). «Las bodegas y viticultores intencionadamente buscan rendimientos bajos porque se centran en la óptima calidad. Nuestros viticultores son conscientes de que en el viñedo existe una relación inversa entre calidad y cantidad, siendo los viñedos de bajos rendimientos los que brindan mejor calidad», ha explicado.

La buena preparación, cuidado y mantenimiento del viñedo por parte de los viticultores de la DO ha sido clave para prevenir posibles plagas y enfermedades, como la temida aparición de mildiu, que finalmente no hizo acto de presencia. Como cada año, todo el proceso ha estado completamente informatizado, de manera que los datos se actualizaban continuamente y ha sido posible saber en qué momento exacto se encontraba la vendimia, cuántos kilos se habían recogido en cada momento y cuántas bodegas permanecían abiertas

 

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