Tierra de Lara apuesta por las infraestructuras y la formación para reactivar la «Laponia del sur»

La representación del Conde Fernán González es una de las actividades con más tirón del programa cultural/PCR
La representación del Conde Fernán González es una de las actividades con más tirón del programa cultural / PCR

La asociación de desarrollo tiene ya cerrado el calendario de actividades para 2018, con eventos todos los meses porque «los pueblos no cierran en invierno»

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Su fama les precede. La Asociación para el Desarrollo de Tierra de Lara ha conseguido mantener activa la comarca, a la que muchos califican como la «Laponia del sur». Tras años de intenso trabajo, de estrujarse el cerebro en busca de ideas, de proyectos culturales, de alternativas económicas, se puede decir que se ven «brotes verdes». Eso sí, Manuel Rodríguez reconoce que «lo tenemos todo perdido, no podemos perder más», pero hay que trabajar por las infraestructuras, los servicios y las propuestas económicas para avanzar e «intentar ganar algo».

El presidente de Tierra de Lara muestra su especial preocupación por el futuro de aquellos municipios que conservan servicios como los centros médicos y las escuelas, pues pueden llegar a perderlos. De ahí el trabajo constante, solos y en contacto con las administraciones, para garantizar la vida en la comarca. La promoción turística es una de las claves, pues Tierra de Lara posee una gran riqueza patrimonial, histórica y natural, que se ha convertido en un recurso económico importante. Y la lucha ahora está en asociar el turismo a la hostelería, en conseguir contar con bares, restaurantes y alojamientos que completen la oferta. Y en 2017 se ha conseguido, reconoce Rodríguez, con la apertura de nuevos establecimientos de hostelería en la comarca.

«Lo tenemos todo perdido, no podemos perder más» Manuel Rodríguez

Junto a las infraestructuras hosteleras, una buena red viaria es otra de las demandas de Tierra de Lara. Hay muchas deficiencias, insiste el presidente, lo mismo que en el ámbito de las telecomunicaciones. Internet, telefonía móvil o TDT son servicios que no llegan a todos los municipios de la provincia, lo que se convierte en un hándicap para el asentamiento de población y la generación de negocios. Y todo ello centrará la atención, y año más, de la Asociación.

Nuevos (y viejos) proyectos

Mientras, Tierra de Lara pondrá en marcha nuevas iniciativas, como el proyecto a desarrollar con Cristino Díez. Dando uso a los moldes artísticos adquiridos a la empresa CPA, se diseñará una propuesta didáctico-artística, con talleres de formación para la creación de intervenciones artísticas, que luego se ubicarán en diferentes espacios de Tierra de Lara. Borja Rosales, el portavoz del colectivo, explica que el objetivo es realizar la primera escultura este mismo año y arrancar, en colaboración con empresas y la Universidad de Burgos, un programa formativo para la recuperación de oficios antiguos.

Al mismo tiempo, Tierra de Lara continuará con los módulos formativos, una experiencia «muy positiva» que arrancó en 2017. Están trabajando con la Fundacón Caja Rural para concretar un proyecto, que se conformaría como segunda fase formativa, en el que se impartirían solo aquellos módulos que más interés despertaron. Módulos que ofrecen mayores posibilidades a la hora de buscar una alternativa económica, viable, para la zona, apunta Manuel Rodríguez.

Los voluntarios turístico en San Pedro de Arlanza y los módulos formativos continuarán en 2018

Y las visitas con voluntarios turísticos al Monasterio de San Pedro de Arlanza también se mantendrán. Han sido un éxito y la idea inicial es volver a formar a voluntarios, conservando aquellos de la primera edición que quieran repertir, siempre y cuando no se presente una propuesta para profesionalizar la iniciativa. Además, la Asociación recuerda que este año están comprometidas las obras de consolidación de San Pedro de Arlanza, que podrían arrancar en primavera.

Invierno activo

La Asociación Tierra de Lara completa estas iniciativas con una amplia programación cultural y festiva, de enero a diciembre, porque «los pueblos no cierran en invierno». Tras la Feria de la Trufa en Quintanalar, en enero, hemos entrado en el Febrero Cultural, con talleres infantiles, conferencias, actividades de elaboradción de pan o cuentacuentos. En marzo, el Canto de las Marzas y, en abril, la jornada de las setas de primavera o la Feria del Libro en Quintanalara.

En mayo, se realizará un homenaje a los campaneros y, como siempre, se disfrutará del Degusta lara. La subida de los pendones al Castillo de Lara volverá en junio, y la representación del Conde Fernán González, en julio. Agosto tendrá numerosas actividades, con el Día del Alfoz de Lara como eje. El programa 'Vienes de interés cultural. VIC', para poner en valor el patrimonio de la comarca, llegará en septiembre. Octubre se llenará de noches de humor. Las setas serán protagonistas en noviembre y, en diciembre, la subida del belén y la gala solidaria.

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