Tráfico realizará esta semana más de 2.500 pruebas diarias de alcohol y drogas en Castilla y León

Un agente de Tráfico realiza la prueba de la alcoholemia a un conductor. /Efe
Un agente de Tráfico realiza la prueba de la alcoholemia a un conductor. / Efe

El 22% de los conductores fallecidos en la comunidad autónoma y analizados en 2017 dio resultados positivos en los test de alcohol

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Desde hoy, hasta el 16 de diciembre, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil intensificarán los controles de alcohol y otras drogas a conductores en Castilla y León. Durante los siete días establecerán diferentes puntos de control en todo tipo de carreteras y a cualquier hora del día, donde se realizarán más de 2.500 pruebas diarias.

Para que esta campaña se lleve a cabo en las vías urbanas, Tráfico ha invitado a los ayuntamientos de más de 25.000 habitantes que se sumen a la campaña, con el establecimiento de controles en sus respectivos cascos urbanos.

En 2017, el 22% de los conductores fallecidos en Castilla y León y analizados por el Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, dio resultados positivos en las pruebas de alcohol, y de ellos el 75% presentaba una tasa superior a tres veces la tasa máxima permitida.

Ese mismo año se realizaron en Burgos un total de 1.245 test de alcoholemia con nueve resultados positivos, mientras que en todo Castilla y León se efectuaron un total de 16.837 test de alcoholemia, con un resultado positivo de 117, un 0.69%.

En cuanto a los test de drogas, en la provincia burgalesa se realizaron 44, de los cuales 11 fueron positivos, un 25%, mientras que en el global de la comunidad autónoma sumaron 501, de los que 96 fueron positivos, un 19.16%

Según Pere Navarro, director general de Tráfico, «el objetivo de este tipo de campañas es concienciar a los ciudadanos que no sólo el alcohol es incompatible con la conducción, sino que otras drogas como el cannabis, la cocaína, anfetaminas, opiáceos… son sustancias psicoactivas que tienen efectos, en muchos casos letales, cuando después se conduce». Además, ha añadido que «la realización de estos controles preventivos en carretera es, junto con la educación vial, uno de los instrumentos más eficaces para disuadir al conductor de ponerse al volante si ha consumido cualquier sustancia psicoactiva».