El yacimiento burgalés de Torrelara es más grande de lo que se pensaba

Equipo de excavadores, voluntarios e investigadores de esta campaña en Torrelara. /BC
Equipo de excavadores, voluntarios e investigadores de esta campaña en Torrelara. / BC

Concluye la tercera campaña en el yacimiento Valdepalezuelos-Tenadas del Carrascal con buenas sensaciones y muchos avances en la recuperación de piezas del saurópodo

Aythami Pérez Miguel
AYTHAMI PÉREZ MIGUELBurgos

La XVI campaña de excavaciones paleontológicas en la Sierra de la Demanda ha concluido. En esta ocasión el grueso del trabajo se ha concentrado en el yacimiento Valdepalezuelos-Tenadas del Carrascal, situado en Torrelara. Este es el tercer año que se trabaja en este yacimiento y el lugar sigue dando muchas sorpresas a los investigadores.

La principal novedad de este año es que el yacimiento es más grande de lo que se pensaba, como ya adelantó Fidel Torcida, director de las excavaciones a BURGOSconecta. Torcida ya adelantaba, antes de concluir los trabajos, que se necesitarían más campañas por la cantidad de material que se había extraído. Igualmente, en esta campaña tenían el objetivo de delimitar el espacio del yacimiento que ahora se presenta más amplío de lo que se pensaba.

Las dos campañas anteriores en este lugar fueron fructíferas, se recogieron más de 270 piezas fósiles que, en su gran mayoría, pertenecen a dos dinosaurios saurópodos (de gran tamaño, herbívoros, con cuello y cola largos). Los dos individuos podrían pertenecer a la misma especie, dadas las similitudes observadas entre sus huesos. Por eso, Torcida confía en que «entre los dos individuos podamos completar el esqueleto entero». Este era otro de los objetivos, completar el esqueleto del saurópodo. Y en esta campaña se han recuperado más piezas de este saurópodo, vértebras y costillas, que ayudarán a completar de manera importante el esqueleto de estos dinosaurios de cuello largo.

Pero no solo saurópodos descansaban en el yacimiento de Torrelara. Este año ha sorprendido la aparición de algunas piezas que no serían del saurópodo. Fósiles que serían de otros dinosaurios pero que todavía hay que analizar para saber a qué especie pertenecieron. En un principio, y según la experiencia de los allí presentes, podrían ser de terópodos porque ha aparecido un fósil de uno de estos animales grande y bien conservado.

Además, al igual que en la campaña pasada, han aparecido dientes de cocodrilo y Torcida intuye que «hay otros dinosaurios diferentes más pequeños». Según confirma esto tiene una cierta lógica porque, además, «puede ser que haya una pequeña acumulación porque lo arrastrara el agua, ya que detectamos corrientes fluviales cerca». Esos dientes de cocodrillo hallados junto con otros elementos como polen de plantas ayudará a descifrar el clima que había en ese ecosistema de Torrelara hace más de 144 millones de años.

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