El Montakit Fuenlabrada le roba la merienda al San Pablo

Javi Vega entrando a canasta/CLR
Javi Vega entrando a canasta / CLR

El Montakit Fuenlabrada remonta un partido que el San Pablo tenía encarrilado y que no fue capaz de rematar en la recta final

Gabriel de la Iglesia
GABRIEL DE LA IGLESIABurgos

No pudo ser. El San Pablo Burgos se quedó hoy con la miel en los labios tras verse superado por el Montakit Fuenlabrada en un final de infarto. El conjunto burgalés, que dejó encarrilado el choque antes del descanso, se diluyó tras el paso por vestuarios y lo acabó paganado. Un fantástico tercer cuarto permitió al equipo madrileño volver a meterse en el partido y forzar la máquina para encarar la recta final en igualdad de condiciones. Y ahí, la experiencia es un grado.

69 Fisher (6), Gailius (15), Thompson (16), Huskic (8), Álex López (4) -cinco inicial-; Schreiner (5), Álex Barrera (-), Javi Vega (-), Sebas Saiz (4), John Jenkins (6), Edu Martínez (5).

71 Popovic (23), O’Leary (-), Sekulic (12), Simts (13), Vargas (3) –cinco inicial-; Olaseni (2), Rupnik (-), Paco Cruz (12), Sergio Llorente (-), Eyenga (10).

Parciales
18-11, 37-26 (descanso); 43-54, 69-71 (final).
árbitros
Juan Carlos García González, JAcobo Rial y Víctor Más.
incidencias
Partido correspondiente a la duodécima jornada de la Liga Endesa disputado en el Coliseum ante unos 9.000 espectadores.

Comenzó el San Pablo bien plantado sobre la pista, con las ideas claras y mucha más intensidad que el Montakit. Los hombres de Néstor García llegaban al Coliseum con la vitola de equipo revelación, pero en los compases iniciales mostraron una imagen muy pobre en el aspecto ofensivo. Demasiadas dudas en cada ataque como para poder despegarse en el marcador.

De hecho, el conjunto madrileño tardó más de tres minutos en anotar, lo que permitió al San Pablo inaugurar el marcador y abrir brecha poco a poco. Los hombres de ‘Epi’, que a medida que avanzan las jornadas van profundizando en su juego, afinaron la defensa, leyendo bien el juego rival y anticipándose a las líneas de pase. Fruto de ese trabajo, el conjunto azul consiguió ganar la batalla de las recuperaciones, ejecutando a su rival en varios contragolpes consecutivos que hicieron mella en el Montakit.

Gailius y Thompson, muy entonados en los primeros compases, lanzaron al equipo burgalés, que poco a poco fue incrementando su ventaja hasta alcanzar una diferencia de 11 puntos (18-7) en la recta final del primer cuarto, que acabó con un cómodo 18-11.

Los de Néstor Núñez lo intentaban, pero ni Cruz, ni Sekulic ni Smits, quizá los más activos hasta ese momento, eran capaces de encontrar fisuras en la defensa azulona, una dinámica que cambió en los primeros minutos del segundo cuarto, en los que el San Pablo atravesó su particular crisis. Varias pérdidas de balón no forzadas, acompañadas de una mejora en el juego exterior del Montakit, redujeron la diferencia a la mínima expresión (23-21) tras un gran triple de Eyenga. Sin embargo, el San Pablo reaccionaría a tiempo. Un nuevo arreón de los hombres de ‘Epi’ volvió a poner las cosas en su sitio y, tras un tuya mía, el San Pablo se despegó de nuevo en un abrir y cerrar de ojos con sendos triples de Gailius y Edu Martínez para marcharse al descanso 11 arriba (37-26).

Las estadísticas hablan por sí solas. Cierto es que el conjunto burgalés no estaba firmando su mejor partido en ataque, pero está claro que la defensa estaba funcionando bien. Muy bien. Sin embargo, el Montakit se está destapando esta temporada a base de remontadas y eso suponía un auténtico aviso a navegantes. Había que cerrar el partido cuanto antes. Pero la tarea no iba a ser fácil.

El equipo madrileño regresó a la pista más entonado que el San Pablo y, sin duda, mucho más acertado de cara al aro de lo que había demostrado hasta ese momento. Bajo la dirección de un inmenso Popovic (23 puntos y 18 de valoración), los hombres de Néstor García se lanzaron a por el partido y poco a poco fueron minando la moral del equipo burgalés, que atravesó una grave crisis mediado el tercer cuarto. Y es que, los hombres de ‘Epi’ se atascaron en ataque durante demasiados minutos, facilitando un tremendo parcial de 2-16 a favor de los madrileños. A falta de dos minutos para el final del cuarto, Popovic marcaba su segundo triple consecutivo y consumaba la remontada (48-51).

El San Pablo acababa de dilapidar una ventaja de once puntos en un abrir y cerrar de ojos e iba a tocar remar para intentar que la victoria se quedara en Burgos. Y con esa intención afrontó el conjunto local el último y definitivo cuarto (53-54). Un cuarto marcado, sin duda, por la tensión y los nervios, un escenario que al San Pablo le había costado gestionar hasta ahora y que volvió a atragantársele. Y es que, tras un intercambio de golpes desde la línea exterior, ambos equipos encararon los dos últimos minutos con la máxima igualdad (66-66). Se avecinaba un final de infarto y el choque no defraudó, aunque no fuera a favor de los intereses burgaleses.

Con uno abajo, y a falta de apenas 20 segundos, Huskic probaba con una internada que moría en la orilla, el Montakit recuperaba y Eyenga anotaba desde la línea de libres. Quedaban 14 segundos y había que jugársela. En este caso, el elegido fue Fisher, que probó casi sobre la bocina con un lanzamiento de triple que no quiso entrar, impidiendo al San Pablo sumar la tercera victoria de la temporada.

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