En defensa de la Gran Barrera

Vista aérea del Parque Marino de la Gran Barrera de Coral, en Australia./EFE
Vista aérea del Parque Marino de la Gran Barrera de Coral, en Australia. / EFE

Australia destina 313 millones de euros a proteger los 348.000 kilómetros cuadrados del mayor arrecife de coral del planeta

J. Luis Alvarez
J. LUIS ALVAREZMadrid

El mayor arrecife coralino del planeta no atraviesa su mejores momentos. La acción del hombre, especialmente por el cambio climático, está acabando con él. El Gobierno de Australia acordó ayer invertir 313 millones de euros para proteger y restaurar la Gran Barrera de coral, declarada Patrimonio de la Humanidad, lugar de gran interés para los investigadores marinos y uno de los 'termómetros' naturales que informan sobre el deterioro al que el ser humano ha encaminado al planeta Tierra.

Con una extensión de 348.000 kilómetros cuadrados y una longitud de 2.300 kilómetros, la Gran Barrera constituye el mayor conjunto de corales del mundo, pero los vertidos industriales y agrícolas, junto al aumento de la temperatura del agua del océano y su acidificación por la mayor presencia de dióxido de carbono en la atmósfera, han acelerado su destrucción. A ello se ha sumado la proliferación de la acantáster púrpura, una estrella de mar invasiva que tiene en el mismo coral su alimento base.

La degradación de este vergel no es nueva, y ya fue denunciada por los investigadores a comienzos de los años 90. Sin embargo, la alarma se desató ante las graves consecuencias de las olas de calor registradas en los dos últimos años en este frágil ecosistema. Al menos un tercio de Gran Barrera podría estar destrozada o en vías de ser irrecuperable.

Sin embargo, las voces de alerta han sido al fin escuchadas por el Gobierno de Canberra. El primer ministro australiano, Malcolm Turnbull, anunció que se dedicarán esos 313 millones de euros para mejorar la calidad del agua, luchar contra los depredadores y reforzar las medidas de restauración, según informa AFP. «Es la mayor inversión única destinada a proteger el arrecife, asegurar su viabilidad y los 64.000 empleos que dependen de él», declaró Turnbull.

Porque, además, la Gran Barrera es también una importante fuente de ingresos para las localidades costeras. Millones de turistas amantes de la naturaleza la visitan cada año y dejan nada menos que 5.000 millones de euros en la economía australiana, así que parece que el esfuerzo del Gobierno de Turnbull todavía se queda corto ante el importante rédito económico y natural de este ecosistema único.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos