Los bomberos frenan el avance de los fuegos de Madrid y Ávila

El incendio que arrasó 6.000 hectáreas en Tarragona ya está controlado y los vecinos desalojados retornan a sus casas

ALMUDENA SANTOS

Los equipos de emergencias lograron controlar este lunes el incendió que arrasó desde el miércoles 6.000 hectáreas en Tarragona y frenaron el avance de los dos grandes fuegos que afectan a áreas forestales de Madrid y Ávila. Un portavoz del 112 madrileño indicó que el incendio que afecta a las poblaciones de Cadalso de los Vidrios y Cenicientos está ya en un nivel de riesgo mínimo. Las llamas, que llevan arrasadas 3.300 hectáreas, también afectan a la zona toledana de Almorox. En la ladera sur de la peña de Cenicientos, los bomberos vigilan una zona concreta con un nido de águila imperial.

El fuego no avanza en las zonas donde sigue activo y los servicios de emergencia prevén que las condiciones meteorológicas favorecerán su control. Continúan sobre el terreno 500 dotaciones de bomberos y militares y 14 medios aéreos.

En Ávila, los incendios que afectan al sur de la provincia han arrasado 1.430 hectáreas, según informó el delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila, José Francisco Hernández. Permanecen en los incendios de Gavilanes y Pedro Bernardo tres agentes medioambientales, cuatro autobombas, tres cuadrillas terrestres, un técnico y una unidad helitransportada. Aún se desconocen las causas de ambos fuegos, pero Hernández insistió en que en los dos casos se debieron a la acción del hombre.

En Tarragona se han conseguido salvar 15.000 hectáreas de los bosques próximos al fuego que quemó otras 6.000 en la Ribera del Ebro y que pudo ser controlado el domingo por la noche. Sin embargo, Miquel Buch, consejero de Interior de la Generalitat, avisó de que se han producido 11 incendios más simultáneos que pueden volver a colapsar los recursos catalanes.

El consejero también detalló que los equipos médicos atendieron a 30 afectados por el incendio, 13 de ellos bomberos, y que quienes fueron desalojados del perímetro del fuego han vuelto a sus casas.