Los planes de los países de la UE, insuficientes para luchar contra el cambio climático

Protestas en Berlín contra el cambio climático./Efe
Protestas en Berlín contra el cambio climático. / Efe

Un informe sólo aprueba a España, pero considera que los miembros de la Unión Europea no proponen medidas adecuadas para cumplir el Acuerdo de París

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

Un informe de la organización European Climate Foundation (ECF) sitúa a España como el país de la Unión Europea que mejor ha diseñado su plan para reducir los gases de efecto invernadero del sector energético para la próxima década. Alcanza un aprobado justo, con una nota de 52,4 puntos sobre cien, pero no permite ningún atisbo de optimismo. Primero, porque el informe añade muchos puntos en los que España debe mejorar. Y segundo, porque ningún otro país de la UE alcanza siquiera el aprobado, algo muy preocupante si se tiene en cuenta que la lucha contra el cambio climático y el cumplimiento de los Acuerdos de París deben implicar al conjunto de las naciones.

Bruselas ha obligado a los países de la Unión Europea a presentar planes de energía y clima en los que deben concretar sus objetivos de reducción de gases de efecto invernadero, de implantación de energías renovables o de eficiencia enérgética. En junio, el organismo comunitario estudiará estos planes y emitirá unas conclusiones, pero la ECF ya ha emitido su veredicto.

Así, por detrás de España se sitúan Francia, con 47 puntos; Grecia, con 43; Suecia, con 42; Finlandia y Estonia, con 39; Irlanda, con 38 y Holanda, con 36. A la cola de la Unión Europea están Malta, Chipre y Polonia, con 18; Bulgaria, con 14; Alemania y Eslovaquia, con 12, y Eslovaquia, en una destacada última posición, con sólo 3 puntos.

El informe de la ECF, que analiza el nivel de ambición, el nivel de detalle y la calidad del proceso de redacción, concluye que «ninguno de los planes nacionales» es suficiente porque «no están en la línea de una trayectoria de cero emisiones netas en 2050». El informe pide a todos los países «más ambición» y que trabajen en «estrategias a largo plazo» para la descarbonización de la producción energética, así como en «una reducción del consumo de energía» y «un incremento en el uso de las renovables». La insatisfacción general sólo queda matizada en el hecho de que, tras ser revisados por la Unión Europea, los países tendrán hasta final de 2019 para ajustarlos.

Pese a que las conclusiones del estudio permiten pensar en un amplio margen de mejora para España, la ministra de Medio Ambiente, Teresa Ribera, recibió el informe con satisfacción. «Muy contenta del reconocimiento que se hace a la propuesta de España en materia de energía y clima. Es un primer paso que hay que materializar rápidamente para poder seguir avanzando», asegura Ribera.

El plan de España establece que el 42% de todo el consumo de energía será renovable en 2030, que ese año habrá una eliminación total de la generación de electricidad con carbón y que las centrales nucleares cerrarán antes de 2035.