Carreras de drones: España ya tiene su liga

La competición ofrece duelos a más de 140 km/h en una competición de doce equipos, 48 pilotos y seis circuitos

I. ASENJO

Actúan como vigilantes, espías, repartidores, directores de fotografía o vídeo, y cada vez realizan acciones más complejas como mejorar las condiciones del medio ambiente​, controlar a los hinchas radicales del fútbol, rescatar personas o explorar las profundidades de los océanos.

La fiebre de los drones no cesa y su uso se extiende de manera popular en España, donde la Agencia Europea de Seguridad Aérea (AESA) tiene registrados unos 4.600 drones profesionales, 6.400 pilotos y 3.600 empresas operadores dadas de alta en el Ministerio de Fomento. La expectativa es que el número de operadores en el país siga en ascenso y que la cifra de aeronaves alcance las 51.400 en 2035 y crezca hasta las 53.500 en 2050.

Estos pequeños aparatos voladores no tripulados y que se controlan de manera remota ya tienen hasta una competición. Se trata de la primera liga de drones (Iberian Drone League). Doce equipos con cuatro competidores cada uno esquivando los obstáculos del circuito y haciendo giros en el aire a casi 100 kilómetros por hora. Los pilotos los manejan con ayuda de unas gafas que les permiten ver en tiempo real lo que ocurre como si estuvieran en el interior del propio aparato.

Esta liga tiene seis pruebas, arrancó a finales de mayo en el velódromo Luis Puig de Valencia y se repartirán más de 24.000 euros en premios durante el atractivo torneo. Las próximas citas tendrán lugar en Madrid, Barcelona, Valencia, Cantabria, y Lisboa.

Según los organizadores, la venta de dronesse han triplicado en los últimos dos años. Las normativas europeas que restringen su uso en determinados espacios, ralentizaron el crecimiento del sector, que ahora repunta gracias a sus usos profesionales en diferentes áreas. Un sector que combina la innovación tecnológica con la diversión.

«Tenemos pilotos de un montón de edades, desde los 12 hasta los 42 años», afirma el director de la liga -también piloto de drones- Álvaro Vallés. Ninguno de los participantes conoce el circuito hasta la mañana del evento, para evitar cualquier tipo de ventaja. «Cada circuito se diseña para cada una de las pruebas y los pilotos tienen dos sesiones de entrenamiento para familiarizarse con él, con las curvas, saber dónde pueden acelerar...».

Los drones que usarán los pilotos serán «aparatos con mucha potencia que llegan a alcanzar los 140 kilómetros por hora y con un peso de apenas 500 gramos». Los propios pilotos son los que fabrican, diseñan y configuran sus drones. «Cada equipo tiene sus trucos para ajustar el dron», explica el responsable, que cuenta que cada uno de los pilotos tiene un entrenamiento previo.

«Están a medio camino entre MotoGP y los 'eSports', los pilotos desarrollan habilidades como los reflejos, la respuesta rápida o la habilidad psicomotora, y con aparatos con tecnología de última generación», apunta Vallés.

Este tipo de competiciones, que a nivel europeo tienen como referencia a la Drone Champions League y a nivel mundial los World Drone Racing Championships, cuentan en España con pilotos de alto nivel que muestran sus habilidades fuera de nuestro país, pero a los que les faltaba una gran prueba en España.

Los practicantes de esta especialidad suelen ser personas procedentes del aeromodelismo o el radiocontrol, con conocimientos técnicos, ya que en muchos casos asumen tareas de mecánica, y que en el mejor de los casos cuentan con apoyos de patrocinadores que les costean el desplazamiento a las pruebas y los gastos de la competición.

Las próximas fechas de la La Liga Ibérica de Drones será: Torrelavega (29 y 30 de junio), Lisboa (agosto/septiembre) y Barcelona (28 y 29 de septiembre) antes de culminar en Fuenlabrada (26 y 27 de octubre).