Un estudio, en el que ha participado el CENIEH, desvela que la dieta del oso de las cavernas contemplaba la carne

Excavaciones en las Coves del Toll, en Moià (Barcelona), en una imagen de archivo. /IPHES
Excavaciones en las Coves del Toll, en Moià (Barcelona), en una imagen de archivo. / IPHES

El trabajo ha demostrado que esta especie de úrsido era carnívoro antes del periodo de hibernación

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El CENIEH de Burgos ha participado en un estudio realizado en el yacimiento de la Cova del Toll (Moià, Barcelona), donde se encuentra el mayor número de restos recuperados del oso de las cavernas, ha puesto de manifiesto un rasgo singular del comportamiento alimentario de este animal: a pesar de tener una dieta dominada por vegetales, cuando se aproximaba el período de hibernación era capaz de adoptar hábitos alimenticios muy carnívoros. Esta especie de úrsido que habitó gran parte de Europa desde el inicio del Pleistoceno superior hace unos 100.000 años y cuya desaparición, hace 25.000 años aproximadamente, según publica la agencia de noticias DiCYt (www.dicyt.com).

Estas conclusiones se han obtenido de la aplicación de dos métodos distintos sobre los restos de úrsidos fósiles: el análisis de isotopos estables y el microdesgaste dental. Estos análisis son capaces de aportar información directa e individualizada de los animales investigados y su combinatoria ofrece la posibilidad de realizar reconstituciones muy precisas sobre diferentes momentos de la vida de los animales estudiados.

Por un lado, los valores isotópicos de ciertos elementos químicos (carbono y nitrógeno) localizados en el colágeno (componente principal de la fracción orgánica del hueso), informa de la dieta que tuvo el animal la mayor parte de su vida. Por otra parte, con el estudio de las marcas halladas en el esmalte dental se puede saber la alimentación que tuvo las últimas semanas antes de morir.

El estudio multidisciplinar se ha planificado y dirigido por miembros del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (IPHES) con la colaboración del Natural History Museum de Londres (NHM), Max Planck Institute for Evolutionary Anthropology (MPI-EVA), la Universidad de Cape Town (UCT) y el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), entre otros.

El artículo, publicado en la prestigiosa revista 'Scientific Reports', ha sido elaborado por el investigador predoctoral Iván Ramírez y sus directores de tesis, los doctores Carlos Tornero (IPHES) y Florent Rivals (investigador ICREA e IPHES), conjuntamente con los directores de la excavación de la Cova del Toll (Dra Ruth Blasco del CENIEH y Dr Jordi Rosell de la URV e IPHES). Asimismo, se ha contado con la colaboración de la Dra. Sahra Talamo (MPI-EVA), la Dra. Spyridoula Pappa (NHM) y el Dr. Domingo Salazar-García (UCT).

El estudio publicado pone de relieve la importancia de combinar técnicas que abarquen diferentes resoluciones temporales para reconstituir la ecología de una especie animal extinta. Estas técnicas son imprescindibles para conocer los hábitos alimentarios y sus potenciales cambios estacionales, como en el caso del menú del oso de las cavernas a lo largo del año, uno de los fenómenos paleontológicos con mayor interés.