David Martínez: «España necesita una reforma universitaria y científica que modernice el sistema»

David Martínez Martín, ganador del Premio a la Innovación de la Fundación Elzaburu/
David Martínez Martín, ganador del Premio a la Innovación de la Fundación Elzaburu

El Premio a la Innovación de la Fundación Alberto Elzaburu lamenta que el país sea incapaz de equilibrar el intercambio de investigadores

NOELIA MARISCAL/ ICAL

La Fundación Alberto Elzaburu ha otorgado al investigador David Martínez Martín, natural de Aranda de Duero, su Premio a la Innovación, que reconoce el esfuerzo de los jóvenes emprendedores e investigadores españoles, y pone en valor la labor de investigación que se lleva a cabo en España.

Este arandino de 36 años es licenciado en Física por la Universidad de Valladolid con Premio Extraordinario fin de carrera y doctor en física 'cum laude' por la Universidad Autónoma de Madrid. Considera que España necesita una reforma universitaria y científica que modernice el sistema y favorezca la innovación, porque el nivel formativo es muy bueno, pero es incapaz de equilibrar el intercambio científico. El también premio de investigación de la Real Academia de Doctores de España, trabaja ahora en Suiza tratando de entender cómo las células regulan su masa. El próximo martes, 30 de octubre, viajará a Madrid para coger el galardón.

¿Qué supone ser reconocido con el Premio a la Innovación de la Fundación Alberto Elzaburu?

Es un gran honor, una gran satisfacción que me reconozca una firma en propiedad intelectual y propiedad industrial tan importante como esta, que tiene más de 150 años de historia y ha tratado con patentes de inventores tan importantes como Thomas Edison, Graham Bell y Juan de la Cierva. Es un impulso que me indica que estoy yendo en el camino correcto y que me anima a seguir en esa trayectoria.

Desde 2012 trabaja como investigador científico en la Universidad Federal Politécnica de Zurich, ¿a qué se dedica?

Me fui a Suiza con un proyecto muy concreto, con mucha ilusión de tratar de entender cómo las células regulan su masa. Si nos fijamos en un elefante y en un perro, una de las principales diferencias que vamos a observar es el tamaño. Todos los seres vivos que conocemos están formados de una o más células, y estos organismos pluricelulares de alguna manera saben cuánto tienen que crecer, cuánto tienen que reproducirse para llegar a formar ese organismo tan complejo. Lo mismo ocurre con los seres humanos. Si te fijas en detalle y piensas, ¿cómo es posible que las células sepan que tienen que formar mis ojos con este tamaño, las manos, el corazón? De alguna manera tienen que tener esa información y tienen que ser capaces de medirlo. Es algo que desconocemos, entre otras cosas porque no había técnicas instrumentales que permitieran medir con gran resolución ese tipo de procesos.

¿Y qué supone?

Se sabe que cuando esos procesos de regulación de masa fallan pueden aparecer enfermedades. Podemos hablar de cáncer, pero también hay indicios que parece que relacionan a la diabetes de tipo dos, que es el 90 por ciento de los casos de diabetes. Se cree que la pérdida de agua intracelular se relaciona con una resistencia a la insulina. Podemos pensar también en procesos de inflamación, hipertrofias, es decir multitud de cuestiones que se podríamos resolver si fuéramos capaces de entender cómo funcionan esos mecanismos de regulación. Trabajo en la gran ilusión de tratar de construir un nuevo dispositivo que nos permita empezar a estudiar esos mecanismos. He ido desarrollando unas tecnologías que ahora permiten medir con gran resolución los cambios de masa en tiempo real de una sola célula, y también de agregados celulares a lo largo del tiempo.

Ha creado la patente procedimiento de control de un microscopio de barrido y desarrollado otras que están licenciadas a empresas multinacionales sobre nanotecnología y la biología molecular, ¿qué caminos abren estas tecnologías?

Parte de la comunidad científica también está mostrando interés en poder adquirir estas herramientas. Además tenemos contacto con otros investigadores que tratan de colaborar con nosotros o están tratando también de comunicar con las empresas para poder adquirir la tecnología. Entonces bueno, sí que es verdad que desde nuestra perspectiva tenemos esperanza que esto pueda ser de gran utilidad para la comunidad científica y también a la industria.

Estas nuevas tecnologías podrían ser importantes en la investigación sobre el cáncer, ¿de qué manera?

Uno de los problemas que tiene el cáncer es que existen problemas en la regulación de la masa o del tamaño de las células. A día de hoy no entendemos cómo funcionan esos mecanismos, porque no los hemos podido estudiar; no teníamos herramientas. Estas tecnologías que hemos desarrollado nos permiten ahora por primera vez medir con gran resolución. Hablamos de una resolución inferior al uno por ciento de la masa total de una única célula, y podemos medir cambios en la masa con una resolución temporal en torno a diez milisegundos, es decir, casi en tiempo real. Esta tecnología nos va a permitir ahondar en estos procesos y ver qué está ocurriendo ahí. Hemos descubierto algo bastante interesante y es que las células de los mamíferos parece que tienen fluctuaciones de masa bastantes rápidas que ocurren en torno a varios segundos, o también hemos podido estudiar que células que se infectan por ejemplo con un tipo de virus que se conoce como Vaccinia, se ven fuertemente afectadas en su mecanismo de regulación de masa. Podemos distinguir qué células han sido infectadas y qué células no simplemente mirando a su evolución de mas.

¿Considera que estos descubrimientos podrían tener una aplicación inmediata?

Es muy rara la situación en que una patente llega a licenciarse a nivel internacional, esto ocurre en muy poquitas ocasiones, simplemente para tener una idea de lo raros que son estos eventos, me gustaría señalar que una de las patentes que mencionabas, que la realicé durante mi tesis doctoral en España, la cual la hice en la Universidad Autónoma de Madrid, fue la primera patente del área de física que se licenció de manera internacional en toda la historia de la Universidad Autónoma de Madrid. Son cuestiones que no pasan muy a menudo desafortunadamente. Espero que España, en particular, mejore su sistema de innovación para que esto deje de ser un evento tan extraordinario y sea muchísimo más regular, porque necesitamos que mejore su capacidad de innovación, y desde luego teniendo ahora empresas que están trabajando en tener estos dispositivos a nivel comercial creo que las primeras aplicaciones pueden llegar en un tiempo muy razonable.

Lleva varios años estudiando y trabajando fuera de España, ¿qué impresiones tienen allí acerca de la ciencia española?

Las impresiones que tienen de la ciencia o de los científicos españoles son buenísimas. La formación que recibimos en España es excelente, tenemos muy buena formación y somos reconocidos fuera. Yo creo que se nos reconoce enormemente. Nos es fácil, o al menos en mi caso ha sido fácil, encontrar buenos laboratorios donde poder contribuir, donde poder trabajar en el extranjero. También es importante recalcar que en España es importante mejorar el sistema científico, creo que hay muy buenos centros, hay centros que son muy punteros y que suponen una buena referencia a nivel internacional. Podemos hablar por ejemplo del Instituto de Ciencias Fotónicas de Barcelona, del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares en Madrid y del Centro Equivalente de Investigaciones Oncológicas. Hay ciertos institutos o instituciones de gran prestigio internacional pero eso no es el promedio del país, y creo que sí que es importante acometer un buen esfuerzo. España necesita una reforma muy importante en el sector universitario, en el sector científico, que digamos modernice el sistema y favorezca más la innovación.

¿En qué sentido?

El sistema de contrataciones actual para contratar profesores e investigadores de las universidades es un sistema muy obsoleto, es un sistema muy poco flexible, no resulta atractivo a los extranjeros. El mundo de la ciencia es un mundo global, es un mundo muy universal y eso requiere que el talento pueda estar viajando de un sitio a otro de tal forma para que puedan encontrar el mejor entorno para cada proyecto y para cada ocasión. Eso quiere decir que es bueno que los españoles nos vayamos fueron, sería bueno para todo el mundo ir al extranjero, pero también que haya un intercambio, que extranjeros lleguen a España, que en cada caso puedan buscar su mejor entorno en su especialidad. Entonces sería importante que España pudiera ser un imán, un importante atractivo para investigadores de todo el mundo. El problema es que ahora mismo ese intercambio científico que es tan sano no está completamente equilibrado, quizás hay más salida de científicos que llegada. Hay que trabajar para que eso no ocurra de esa manera.

Es natural de Aranda de Duero y estudió en Valladolid y Madrid , ¿qué diferencias en materia de investigación existen entre Castilla y León y el resto de España?

Nunca llegué a desarrollar o a conocer en profundidad el sistema de investigación de Castilla y León, aunque lo que sí puedo decir es que a día de hoy hay movimiento en los centros. Veo que en la región hay ciertas inversiones y está apostando con ciertos centros, pero claro no se puede comparar con la Comunidad de Madrid pues donde están estas otras fundaciones. También la masa de gente que hay en Madrid no es la misma tampoco. No obstante, que un centro no esté a un escala internacional reconocida en investigación, no significa que no sea un buen centro a nivel de formación. Tengo que reconocer que la formación que yo recibí en Física, después de haber visitado muchos países, muchas universidades y demás, fue fantástica. Tuve la suerte de tener profesores con muchísima pasión y conocimiento.

¿En qué tiene que mejorar España?

Muchas veces en España se habla simplemente de cuestiones de aumentar financiación, pero yo creo que aumentar financiación sin más no es lo más eficiente, sino que hay también que adoptar en mi opinión, un cambio y hay que hacer una modernización bastante importante del sistema. En Suiza es que existe mayor penetración y mayor colaboración entre el tejido industrial y el mundo académico, y eso es muy importante a la hora de trasladar investigaciones del mundo académico a la industria. Es decir, necesitas tener una masa crítica que sea capaz de absorber esas investigaciones y que por otro lado te indiquen o te motiven a ver qué cosas son necesarias en la industria. España todavía tiene que mejorar de manera importante en innovación y en el caso de tener mayor colaboración con la industria.

¿De qué manera la innovación fomenta avances tecnológicos para cambiar la perspectiva actual del mundo?

Estoy muy convencido de que la innovación nos permite aumentar la creatividad, descubrir fenómenos que no esperábamos, porque cuando tenemos una herramienta con mayor resolución, capaz de observar algo que hasta ahora no podíamos, eso nos abre una nueva ventana en la naturaleza y nos permite ver cosas que a lo mejor hasta ahora ni siquiera imaginábamos. Entonces es muy importante tener la mente muy abierta y ser muy creativo, y no tener demasiados filtros que nos limiten esa creatividad. Es importante generar nuevas herramientas, aumentar la tecnología, ser creativo y con eso observar la naturaleza, tratar de manipularla, modificarla, y ser muy abierto para poder ser susceptible a esas nuevas cuestiones que podemos observar gracias a esas nuevas tecnologías y a esos nuevos desarrollos.

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