La disminución de las nevadas reduce la absorción del C02 por los bosques

La disminución de las nevadas reduce la absorción del C02 por los bosques
AFP

La ausencia de nieve aumenta la congelación severa del suelo, lo que daña y mata las raíces de los árboles

EUROPA PRESSMadrid

Una pérdida de la capa de nieve invernal en los bosques probablemente tendría como consecuencia una reducción abrupta de su capacidad para almacenar el CO2, principal gas de efecto invernadero, según una investigación que publica 'Global Change Biology'.

Un grupo de científicos estudió durante seis décadas los efectos de la disminución de la capa de nieve invernal en el bosque de Hubbard Brook. Esta masa arbórea de 3.156 hectáreas en New Hampshire, Estados Unidos, está densamente poblada por arces azucareros y abedules amarillos, ejemplo de los bosques de madera dura del norte, un ecosistema que cubre más de 21,85 millones de hectáreas y se extiende desde Minnesota hasta el sureste Canadá.

«Sabemos que el calentamiento global está causando que la capa de nieve del invierno se desarrolle más tarde y se derrita más temprano», explica el primer autor del artículo, Andrew Reinmann, profesor asistente e investigador de la Iniciativa de Ciencia Ambiental en el Centro de Investigación de Ciencia Avanzada (ASRC, por sus siglas en inglés) en el Centro de Graduados, CUNY, y con el Departamento de Geografía de 'Hunter College'.

«Los experimentos que realizamos sugieren que la disminución de la capa de nieve provoca una congelación más severa del suelo que daña y mata las raíces de los árboles, aumenta las pérdidas de nutrientes del bosque y reduce significativamente el crecimiento de los árboles», destaca el experto.

Para llegara esta conclusión, durante cinco años los científicos retiraron la capa de nieve en varias las parcelas acotadas entre cuatro y seis semanas de los meses de invierno año entre 2008 y 2012, para comparar la condición resultante del suelo y los árboles en esas parcelas con la del suelo y los árboles en parcelas adyacentes con nieve natural.

Su análisis reveló que la profundidad de las heladas del suelo alcanzó más de 30 centímetros en las áreas donde se había quitado la cubierta de nieve, en comparación con aproximadamente cinco centímetros en las parcelas adyacentes.

Las heladas severas causaron daños en las raíces de los árboles que desencadenaron una cascada de respuestas, como menor absorción de nutrientes por parte de los árboles, menor crecimiento de las ramas, pérdida de nitrógeno de los suelos en las vías fluviales cercanas y disminución en la diversidad y abundancia de insectos en el suelo.

Los científicos también encontraron que el crecimiento de los árboles disminuyó en más del 40% donde se quitó la nieve y aumentó la congelación del suelo. Los árboles tampoco pudieron recuperarse incluso después de que el experimento se diera por concluido. «Los cambios en el clima podrían tener un impacto perjudicial en los bosques y en los medios de vida de las personas que dependen de ellos para actividades recreativas e industrias como el turismo, el esquí, las motos de nieve o la producción de madera», añade el profesor Andrew Reinmann

 

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