Las carreteras convencionales tendrán una velocidad máxima de 90 km/h

El Gobierno dará treinta días a las administraciones para que cambien las señales en los 10.000 kilómetros de vías afectadas

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

Las carreteras convencionales en España, las vías con un carril en cada sentido, tendrán una velocidad máxima común a partir del mes de febrero: 90 kilómetros por hora. Hasta ahora, las motocicletas y los turismos podían circular a una velocidad máxima de 100 kilómetros por hora si estas vías tenían arcén, pero el Gobierno va a eliminar este distingo. El Consejo de Ministros que se celebra este viernes tiene previsto aprobar este cambio, una de las medidas reclamadas por la Dirección General de Tráfico para rebajar el número de víctimas en este tipo de carreteras.

El año pasado, 1.013 personas fallecieron en carreteras convencionales, lo que supone un 55% del total de personas fallecidas en accidentes de tráfico (1.830). La velocidad inadecuada estuvo presente en 400 de esos fallecimientos. El director general de Tráfico, Pere Navarro, explicó este jueves que con esta medida se espera reducir en diez puntos la siniestralidad ya que tres de cada cuatro accidentes mortales del año pasado se produjeron en las carreteras convencionales. «El 36% de los accidentes se produjeron al salir de la vía. El 28% son choques frontales, pero no en una recta, sino en una curva», apuntó Navarro. «Se ocupa el carril contrario al girar y en ese momento pasa otro vehículo. Es una velocidad inadecuada o excesiva la que está detrás de estos accidentes», incidió el director de la DGT.

Los camiones y las furgonetas podrán circular a un máximo de 80 km/h. Los autocares tendrán la misma velocidad que coches y motos. «Los autocares tienen muy poca siniestralidad. Es mínima, el año pasado creo que hubo tres muertos en accidentes por carretera. El autocar es el transporte más seguro para ir por carretera», aseguró en Barcelona el máximo responsable de la DGT.

Solo habrá una excepción de las vías para estos nuevos límites. En aquellas carreteras cuyos carriles tengan una separación física, quedará en manos de la administración titular de esa vía el decidir si deja la actual velocidad o también la rebaja a 90 km/h. Unas dueñas de carreteras, que abarcan unos 10.000 kilómetros de los 165.000 kilómetros de la red de carreteras, que tendrán un mes para adecuar las señales informativas. Ese es el plazo fijado por el Ministerio del Interior si el Consejo de Ministros da luz verde a la modificación del artículo 48 del Reglamento de Circulación.

Similar a Europa

Después se tiene que publicar en el Boletín Oficial del Estado (posiblemente la semana próxima) y empezaría a contar ese mes de plazo. Después, entraría en vigor la normativa, que se asemeja a muchos países europeos. Por ejemplo, Alemania, Austria, Polonia, Rumania e Irlanda tienen una velocidad de 100 km/h, aunque son una excepción. Destacan los 80 km/h de Francia, Suiza, Países Bajos, Noruega, Malta, Finlandia, Dinamarca o Chipre; y en Suecia, el límite es todavía más bajo: 70 km/h. «En seguridad vial, la velocidad es el gran tema, lo que genera accidentes, mata o crea lesiones», apuntó Navarro.

La velocidad es uno de los grandes frentes de batalla del responsable de la DGT, que argumentó en verano la necesidad de endurecer las medidas de control ante el aumento de las muertes en las carreteras españolas de los últimos años. Navarro insistió en la necesidad de este descenso y en un endurecimiento de las sanciones por distraerse al volante, la primera causa de siniestralidad. Por este motivo, Navarro apostó por subir a seis los puntos que se retirarán si una persona es pillada al volante cogiendo el móvil -siempre sin manos libre- o incluso chateando a través de las aplicaciones de mensajería instantánea.

 

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