La hija José Luis Preciado insiste en renombar El Plantío tras un año sin el presidente

Imagen de un homenaje a José Luis Preciado en El Plantío /BC
Imagen de un homenaje a José Luis Preciado en El Plantío / BC

Este viernes se celebrará una misa en la Parroquia de San Julián para que todo el que quiera pueda honrar la memoria del que fuera el presidente más prolífico de la historia del Burgos C.F.

DANIEL SAMANIEGO

El viernes 7 de julio se cumple un año del fallecimiento de José Luis Preciado, el presidente más laureado en la historia del Burgos C.F., el cual falleció con 89 años. El que fuera máximo mandatario durante 16 años (1958- 74) llevó al Burgos hasta Primera División, juntando en sus filas nombres de la talla de Manzanedo, Kresic, Portugal y Juanito, formando parte de la que fue la primera etapa dorada del fútbol burgalés.

En su honor su hija Laura Preciado hace un llamamiento a que El Plantío, tras su remodelación, pase a llamarse José Luis Preciado, en honor al hombre que proyectó e inició las obras del campo, allá por 1964. Para ello ya ha iniciado los trámites pertinentes con el Ayuntamiento.

Para honrar su memoria se celebrará una misa en la Parroquia de San Julián, en la Plaza Guadalajara, desde las 18:30 y estará abierta a todo el que quiera acudir. La hija del ex-presidente ha remitido a los medios de comunicación esta emotiva carta.

José Luis Preciado, en el recuerdo

El 7 de junio se cumple un año del fallecimiento de José Luis Preciado, un gran hombre, una buena persona, mi padre. Estoy orgullosa de él, siempre lo he estado y estaré. Tuvo la inmensa fortuna de nacer en la familia Preciado Santamaría, esa familia en la que el amor fraternal entre hermanos se respira y te corre por las venas, y hace que la unión entre primos perdure. Era buen estudiante, así que, a pesar de la recién concluida Guerra Civil, sus padres lo mandaron a estudiar interno al Colegio de Lourdes en Valladolid. Responsable, cursó sus estudios con interés y en cuanto opositó, se puso a mandar dinero a casa para contribuir a la economía familiar. Como militar, llegó a ser General de Brigada Interventor. En su funeral en la Catedral Castrense de Madrid, muchos compañeros pasaron a darme el pésame describiéndolo como un buen profesional, infinitamente mejor persona, y magnífico compañero. Fue muy conmovedor. Esa seriedad y responsabilidad profesional hizo que lo nombraran miembro de la Comisión que municipalizó el servicio de aguas en Burgos en 1957. Y el buen trabajo desempeñado, unido a sus logros como Presidente del Motoclub Burgalés, al frente del cual se batieron dos récords de hombres sobre una moto, provocó que fuera elegido Presidente del Burgos Club de Fútbol en 1958. Ya era un amante del fútbol desde que jugaba con el 11 en el cole. Y este cargo hizo que pudiera desarrollar su pasión por el deporte, así como su liderazgo, capacidad de gestión, y peculiar astucia con los fichajes. Sin duda, un grandísimo Presidente, el mejor hasta la fecha. ¿Quién le iba a decir que acudir al encuentro Málaga-Burgos en 1971 le iba a llevar a conocer al amor de su vida? Por mi madre lo abandonó todo, se entregó a sí mismo, en cuerpo y alma. Y nací yo. Su amor, entrega, y pasión por todo lo que hizo en su vida, con un fuerte sentido de la ética y de la responsabilidad, han sido y siguen siendo un grandísimo ejemplo para mí, y vivirán para siempre en mi corazón. ¡Te quiero papá! Y en tu recuerdo celebraremos una misa en la parroquia de San Julián (Plaza de Guadalajara) el día 7 de junio a las 18:30. ¡Será un emotivo homenaje! ¡Te lo mereces!

Laura Preciado de Lorenzo

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