'El hombre de los 2.000 tumores' se enfrenta a seis años de prisión

Paco Sanz./Juan J. Monzó
Paco Sanz. / Juan J. Monzó

La Fiscalía acusa al valenciano Paco Sanz de estafa continuada por conseguir 265.000 euros en ocho años vendiendo su enfermedad terminal

Mateo Balín
MATEO BALÍNMadrid

Paco Sanz, 'el hombre de los 2.000 tumores' que durante ocho años vendió una enfermedad rara terminal para lucrarse, ya tiene horizonte procesal. La Fiscalía de Madrid ha pedido seis años de prisión por un delito continuado de estafa para sufragar un tratamiento médico en Estados Unidos que era gratuito, fingiendo que le quedaban escasos meses de vida. En total, logró 264.780 euros gracias a sus campañas mediáticas y al bolsillo de sus donantes.

El Ministerio Público, que pide también tres años de cárcel para la pareja de Sanz (L.C.C.), ha recordado que el presunto fraude se mantuvo de 2010 a 2017, periodo durante el que consiguió engañar a unas 13.000 personas, entre ellos varios personajes populares como Santiago Segura, Dani Mateo o José Mota, que respondieron a las peticiones de ayuda que lanzaba a través de las redes sociales e incluso de la televisión.

Su enfermedad «en realidad no tenía ningún riesgo vital inminente«, era la entidad que realizaba el ensayo quien sufragaba el tratamiento experimental al que se sometía en EEUU y el medicamento que se le suministraba en España se le dispensaba de manera gratuita en el Hospital General Universitario de Valencia, según denuncia la Fiscalía Provincial de Madrid en su escrito de acusación.

A Paco Sanz, valenciano de 48 años, se le había diagnosticado en 2009 el síndrome de Cowden, una enfermedad rara de origen genético que se caracteriza por la aparición de una serie de tumores benignos. Se le concedió la incapacidad absoluta para trabajar por enfermedad común con una pensión de 745,99 euros al mes. Era vigilante de seguridad.

Hizo creer que su caso era realmente mucho más grave y que la única manera de salvarse era un tratamiento experimental que no existía en España; primero creó una página web en la que exageraba los síntomas para «conmover» a posibles donantes con expresiones como «me avergüenza pedir dinero», «solo quiero seguir viviendo» o «las autoridades me ignoran».

Incluía en la página varios números de cuenta, en las que implicaba a sus padres, y ofrecía también la posibilidad de enviar un mensaje de móvil solidario con la palabra «Paco» y un coste de 1,45 euros. En 2012 creó la «Asociación Paco Sanz para la investigación del síndrome de Cowden España» (Apsisce).

Los afectados

Entre los afectados por la estafa está la Fundación Seur, que en tenía activa la campaña «Tapones para una nueva vida» y le transfirió 10.000 euros; y el humorista Santi Rodríguez, que organizó una gala benéfica en Valencia en 2013 en la que participaron de forma altruista reconocidos artistas y en la que se recaudaron 3.000 euros.

Ese año se publicó también el libro «Paco Sanz, una vida de sueños, una vida de lucha», escrito por Miguel Hervas Abad, con prólogo del youtuber AuronPlay y epílogo de Pedro García Aguado, exdeportista profesional y presentador de diversos programas, quienes colaboraron de forma altruista en un proyecto con el que el presunto estafador logró 2.184 euros.

Entre 2015 y 2017 mantuvo una relación sentimental con L.C.C., quien, de acuerdo con el escrito de acusación del Ministerio Público, tuvo conocimiento del fraude y en 2016 abrió una cuenta en la que figuraba como persona autorizada y que su pareja publicitaba en las redes para recibir ayudas.

Los fondos que recaudaron se emplearon, entre otros fines, para comprar un coche, viajes, cruceros, comidas en restaurantes, saldar préstamos, pagar facturas, equipos informáticos, ropa y móviles.

Fue en el programa de La Mañana de TVE donde se destapó el pastel. Unos vídeos de Paco Sanz en los que éste se burlaba y reía de sus seguidores y donantes y fotografías de sus viajes y objetos de lujo presuntamente adquiridos con la estafa.