La Iglesia española pide más poder al Vaticano para luchar contra la pedofilia

El secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello. /Juan Carlos Hidalgo (Efe)
El secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello. / Juan Carlos Hidalgo (Efe)

La Conferencia Episcopal reclama un decreto para legislar sobre «todos los obispados y las congregaciones»

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁNMadrid

La Conferencia Episcopal Española (CEE) dio un paso más este viernes en su lucha contra los abusos a menores en su seno. Una iniciativa administrativa que consiste en poder legislar sobre todos los obispados y congregaciones religiosas que operan en España. Hasta el momento, si se produce un caso de abusos a menores en un colegio regido por una determinada orden, por ejemplo, el cauce eclesiástico establecido no sale de esa orden religiosa. Llega hasta la jerarquía y se decide, a no ser que haya orden directa desde el Vaticano -como ocurrió con los casos de La Bañeza-.

Ahora, la CEE ha solicitado un decreto a la Santa Sede -el sexto en su historia- para que pueda «legislar para todo el territorio español, para todos los obispados y para todas las congregaciones religiosas», explicó el secretario general de los obispos españoles, Luis Argüello. Con este documento, que si el vaticano da luz verde se votará en la próxima asamblea plenaria de los obispos prevista para noviembre, se ofrecerán cauces para que cualquier víctima o persona que tenga conocimiento de un encubrimiento pueda denunciarlo sin temor.

«No vamos a ir con lupa sitio por sitio a ver lo que ha ocurrido porque sería complicado pero estableceremos cauces», apuntó Argüello, que destacó que la española es la primera Conferencia Episcopal en solicitar este decreto a la Santa Sede. También obligará a los obispos a informar ante la Fiscalía de estos casos. Además, la CEE quiere que el decreto contemple que las víctimas de abusos fuera de la Iglesia puedan acudir también a los recursos que pongan en marcha. Para Argüello, en los casos de abusos hay cuatro tipos de víctimas: las directas, que sufren los abusos, que es «un grupo minoritario»; las víctimas de abusadores no eclesiásticos; los acusados «injustamente» porque, aunque «el número de acusaciones falsas es pequeña», el acusado queda «marcado»; y los fieles que quedan «escandalizados».

El portavoz reconoció que en muchas ocasiones la Iglesia ha actuado con «lentitud, sin pedir suficientemente perdón y mirando a otro lado». Argüello también aprovechó su comparecencia para lanzar varias preguntas: «Cuando hay entrenadores que desgraciadamente han cometido abusos, ¿se mira al presidente de la Federación? Cuando ocurren en un colegio, ¿se mira al ministro de Educación?».

Alcalá de Henares

Por otra parte, los obispos españoles cerraron filas con su colega de Alcalá de Henares (Madrid), Juan Antonio Reig Plá, y los cursos del Centro Diocesano de Orientación Familiar Regina Familiae para la «sanación espiritual» de las personas que lo deseen.

Argüello recalcó que los términos sanación o curar se refieren a la parte espiritual. «Es nuestra jerga, por llamarlo así. No hay una terapia restaurativa», incidió el secretario general de la CEE, que preguntado tras la asamblea plenaria sobre si la homosexualidad se cura, respondió «no». La Conferencia Episcopal Española también condenó la «irrespetuosa entrada de manifestantes en la catedral de Alcalá en horario de culto».