En las Iglesias alemanas se ocultan todavía casos de pederastia, según un informe

Sabine Andresen, presidenta de la 'Comisión de Estudio de Abusos Sexuales a Menores'./
Sabine Andresen, presidenta de la 'Comisión de Estudio de Abusos Sexuales a Menores'.

Los miembros de la 'Comisión de Estudio de Abusos Sexuales a Menores' aseguran que «existen todavía estructuras que hacen posible los abusos sexuales de menores y la protección de los autores»

EFEBerlín

En las Iglesias católica y evangélica alemanas todavía existen estructuras que hacen posible la existencia de abusos sexuales contra menores y la protección de quienes los cometen, según el informe de una comisión independiente publicado hoy en Berlín.

Los miembros de la 'Comisión de Estudio de Abusos Sexuales a Menores', una entidad creada en 2016 por decisión del Bundestag (cámara baja del Parlamento alemán), aseguran que en ambas Iglesias «existen todavía estructuras que hacen posible los abusos sexuales de menores y la protección de los autores».

Por ello, agregan, «se impide la aclaración, estudio y prevención» de esos casos, agregaron los autores del informe.

La presidenta de la Comisión, Sabine Andresen, recordó la «responsabilidad especial» que tienen ambas Iglesias en relación con esos delitos y su prevención y que no han hecho «lo suficiente»: «las dos Iglesias no han hecho tanto como deberían», agregó.

La Comisión ha mantenido recientemente contactos con víctimas de esos abusos y considera que, tras escucharlos, las Iglesias tienen que asumir una «responsabilidad más clara de lo que hasta ahora han hecho» en relación con esos casos, según un comunicado que emitió hoy.

Los autores del informe critican además los procedimientos «largos y poco transparentes» que han puesto en marcha para tratar con los casos de abusos sexuales a menores.

Y consideran «importante para los afectados que haya un claro reconocimiento de las culpas de las Iglesias así como un debate permanente sobre las condiciones estructurales que han permitido los abusos».

Otro de los miembros de la Comisión, Heiner Keupp, recordó el «enorme poder e influencia» que tienen las Iglesias sobre niños y jóvenes y llamó a sus responsables a reflexionar sobre la «dimensión ética» asociada a sus cargos

Keupp añadió que con el fin de acabar con la protección concedida a los autores de abusos a menores se debe dejar de dar primacía a ciertas normas de la Iglesia, como el secreto de confesión, sobre los derechos de niños y niñas.

Por ello pide un «examen crítico» del secreto de confesión para evitar que los autores de los abusos encuentren en él la protección institucional que impide que esos casos sean aclarados.

Para el informe publicado hoy los miembros de la Comisión examinaron 22 casos relacionados con la Iglesia evangélica y otros 43 vinculados a la Iglesia católica sobre la base de entrevistas confidenciales y respuestas por escrito de los afectados.

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