Menores de un instituto de Granada se graban con el reto del 'juego de la muerte'

Menores de un instituto de Granada se graban con el reto del 'juego de la muerte'

Un adolescente lo denunció a la Policía Local, que ha puesto en conocimiento de la fiscalía los hechos, que ya los conocía el director del centro

AIDA ORTIZ y JOSÉ RAMÓN VILLALBA

Los retos virales entre adolescentes suponen un auténtico peligro, en muchos casos, para la integridad de quienes lo ponen en práctica e incluso para sus vidas. Prueba de ello es el caso registrado entre el alumnado de segundo y tercer curso de la ESO de un instituto se Secundaria de Granada, tal y como ha informado la Policía Local, que en la tarde del lunes fue alertada por una persona sobre lo ocurrido en el exterior de las instalaciones educativas a través de un mensaje privado en las redes sociales. Un grupo de alumnos con edades comprendidas entre los 14 y 15 años estaban jugando a ahogarse mediante el método del 'mata león', que consiste en oprimir la yugular apretando el cuello hasta que la persona queda inconsciente.

Un adolescente fue quien informó de este hecho a la Policía Local mediante un mensaje en la red social Twitter. En el mensaje se informaba de que una joven estudiante había grabado a otros dos compañeros, mientras uno de ellos asfixiaba al otro, dejándole inconsciente e incluso provocándole convulsiones. Se trata del 'juego de la muerte', un reto que se está haciendo viral en las últimas semanas.

Tras recibir la alerta, la Policía Local de Granada informó a la Fiscalía de Menores sobre el hecho y se puso en contacto con la dirección del centro educativo, que ya estaba al corriente de lo ocurrido. El director se mostró muy sorprendido ante la gravedad del asunto. Según indicó al agente, no es la primera vez que se detectan casos de retos virales en el instituto, pero nunca hasta el límite de poner en riesgo la vida de un alumno.

Ante tan grave suceso, la dirección del instituto de Secundaria solicitó a la Policía Local que diera una charla a los jóvenes de segundo y tercero de ESO para concienciar a los alumnos sobre la peligrosidad de este tipo de retos. «La charla ha tenido un gran impacto en los jóvenes, a los que se les ha informado sobre las consecuencias legales y sobre los daños o lesiones cerebrales que pueden provocar con este juego viral e incluso se les ha alertado de que pueden llegar a provocar la muerte de un compañero», explica el agente que ofreció la charla durante la jornada matutina de ayer.

Las dos charlas impartidas se prolongaron por espacio de más de dos horas y en las mismas hubo una importante participación de los adolescentes a quienes iba dirigida. Policía Local, de momento, no ha identificado a ningún menor, sólo se ha limitado a informar a la Fiscalía de Menores sobre lo ocurrido, así como a enviarle el video que estaba circulando por las redes sociales. Las imágenes que ilustran esta información, utilizadas por la Policía Local en esta alerta, no se corresponden con las del vídeo grabado por los menores.

El 'juego de la muerte' o 'choking game' ha generado muertes o lesiones importantes a numerosos jóvenes y adolescentes en distintas partes del mundo. Consiste en oprimirse las arterias carótidas del cuello, lo cual impide la llegada de oxígeno al cerebro y la muerte por asfixia. En el caso del vídeo grabado por los alumnos del instituto de Secundaria, uno de los jóvenes llega a convulsionar pero no sufrió ningún problema grave, tal y como ha informado la Policía Local de Granada a este periódico. Los médicos avisan de que la estrangulación o método del 'mata león' puede dejar graves secuelas en la víctima.

Ante lo ocurrido en este instituto de Granada, la Policía Local alerta a los padres para que sean conscientes de la existencia de este tipo de retos y controlen los vídeos que graban y difunden sus hijos.

No suele ser habitual el hallazgo de este tipo de hechos entre los adolescentes granadinos, aunque sí es cierto que este tipo de 'juegos de la muerte', en sus múltiples variedades, cada vez está más presente en las redes sociales, aunque la mayoría de las veces en cerrado para que sólo tengan acceso personas autorizadas.