El Vaticano se dota de una ley sobre pederastia

El Papa Francisco sonríe tras finalizar la audiencia general semanal./EFE
El Papa Francisco sonríe tras finalizar la audiencia general semanal. / EFE

El Papa endurece las normas contra los abusos sexuales a menores cometidos en el Estado más pequeño del mundo | Obliga a denunciar y aumenta la prescripción hasta los 20 años

DARIO MENORRoma

Poco más de un mes después de la conferencia sobre pederastia eclesial celebrada en Roma con los episcopados de todo el mundo, el papa Francisco acabó este viernes con la enorme laguna que suponía que el Estado de la Ciudad del Vaticano no tuviera una legislación específica sobre abusos sexuales a menores ni contara con unas líneas guía acerca de cómo proteger a los niños y adolescentes. No son muchos, pero en el Estado más pequeño del mundo viven unos cuantos menores de edad. Son los hijos de algunos empleados laicos que residen allí y los muchachos matriculados en el seminario menor de la Santa Sede. Además, cada día un buen número de chavales visitan los Museos Vaticanos u otras dependencias de este particular país.

Con la publicación de tres documentos (la ley sobre la protección de menores en el Estado de la Ciudad del Vaticano, el 'motu proprio' que extiende las normas a la Curia Romana y a las nunciaturas apostólicas y las líneas guía para el Vicariato de la Ciudad del Vaticano), el Papa dota por fin al centro de la cristiandad de una legislación unificada que supera las diversas disposiciones existentes hasta ahora.

El cambio supone un endurecimiento en varios aspectos, como la investigación de oficio de los casos de abusos sin necesidad de que exista una denuncia, el aumento de la prescripción de estos delitos desde los 4 hasta los 20 años después de que la víctima alcance la mayoría de edad y la obligación de informar a las autoridades cuando se tenga conocimiento de uno de estos episodios. Otra novedad significativa es la creación de un servicio de acompañamiento a las víctimas, donde podrán encontrar asistencia médica y psicológica.

Con la publicación de estos tres documentos, que entrarán en vigor en junio, la Santa Sede responde a una exigencia planteada por Naciones Unidas hace seis años.

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