Una «luz roja» reactiva las alertas entre los afectados por fibromialgia y fatiga crónica

La asociación AFIBUR ha celebrado un acto en la Plaza Mayor/PCR
La asociación AFIBUR ha celebrado un acto en la Plaza Mayor / PCR

El colectivo considera que la nueva guía clínica publicada supone una «regresión» en el reconocimiento de ambas enfermedades dentro del sistema público sanitario

Patricia Carro
PATRICIA CARROBurgos

Cuando parecía que los esfuerzos realizados habían dado sus frutos, con un reconocimiento médico y social de la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica, entendidas como enfermedades reales sobre las que actuar e investigar, los afectados acaban de sufrir un nuevo revés. «Se ha encendido otra vez una luz roja», aseguran, que «pone en alerta y moviliza» a enfermos, pero también a profesionales sanitarios, agentes sociales e investigadores.

Se trata de una guía de actualización en la valoración de estas enfermedades, entre otras asimiladas, y que está dirigida a médicos de Atención Primaria para ser implementada en todo el territorio nacional. Una guía que «vuelve a poner a la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica en el cajón de sastre del que parecía que ya habíamos salido», asimilando ambas enfermedades a trastornos psiquiátricos.

Así lo ha denunciado AFIBUR, la Asociación de Fibromialgia y Astenia Crónica Burgalesa, con motivo del día internacional, que se ha celebrado esta mañana en la Plaza Mayor. El colectivo recuerda que, tras años de lucha, se había conseguido el reconocimiento de ambas patologías dentro de los sistemas públicos sanitario y social; ahora, con la nueva guía, se produce una «regresión», dejando de lado investigaciones, estudios y el trabajo de los especialistas.

«Nos sentimos doloridos, cansados y menospreciados», han asegurado a través del comunicado leído este mediodía, insistiendo en que un planteamiento como el que ahora les amenaza supone una «equivocación», que lleva aparejada una «injusticia» para con los afectados. «Queremos poder dirigir nuestras fuerzas a luchar contra las enfermedades que nos afectan, no a luchar contra molinos de viento, que parece que vuelven a reconstruirse cada vez que los derribamos«.

Un sufrimiento real

En el Día Internacional de la Fibromialgia y el Síndorme de la Fatiga Crónica, los afectados han aprovechado también para trabajar en la sensibilización y la concienciación de la sociedad. Han recordado que, en muchas ocasiones, se ha restado relevancia a unos síntomas que no van asociados a una enfermedad transitoria, sino que son una enfermedad en sí misma. «El dolor y la fatiga no cesan nunca, mermando las capacidades físcias, emocionales y funcionales», han recordado, y «no tienen cura».

Sin embargo, los afectados sufren no solo de una fatiga y un dolor físicos, sino también de un dolor y una fatiga sociales. A día de hoy, todavía tienen que estar demostrando constantemente que paceden un sufrimiento físico real, «que trunca sus ilusiones, estudios, profesionales y relaciones», recuerdan. Y también tienen que soportar dudas, recelos, burlas e incomprensión ante una enfermedad reconocida y que ahora vuelve a ponerse en entredicho.